La decisión de Moody´s de rebajar el rating de la deuda soberana del país tres peldaños (de Ba1 a B1) también ha tenido una influencia negativa en el resto de deudas periféricas, a excepción de la española. Tras conocerse la noticia de la agencia, cuyo principal accionista es Warren Buffet, las deudas de la zona del euro comenzaron a tensarse, incluida la alemana. Más de 24 horas después, el panorama es algo diferente.
Los bonos soberanos a diez años de Portugal superan ya el 7,66% de rentabilidad, con un diferencial de 436,9 puntos básicos en relación al bund germano, que cotiza al 3,29% de rendimiento. Esta cifra supone un récord histórico junto al diferencial de los bonos irlandeses, que hoy se han situado a 624,9 puntos básicos del papel teutón, ofreciendo a los inversores un 9,54% de rentabilidad.
Los papeles helenos con el mismo vencimiento, que ayer amanecían por encima del 12,2%, hoy ofrecían en los mercados secundarios de deuda un 12,64%. Los italianos, por su parte, han superado la barrera del 4,9% y hoy cotizaban a 4,93%. La deuda española, sin embargo, lograba mantenerse en los márgenes del 5,4% de rendimiento, con un diferencial de 216,4 puntos básicos.
La trayectoria -optimista en comparación al resto de potencias periféricas- de la deuda española parece haber ignorado la advertencia lanzada por la agencia de calificación Fitch Ratings. Esta agencia ha revisado la perspectiva del rating AA+ de la deuda española de estable a negativa. Esta decisión se basa en el argumento de que existen riesgos acerca de la fortaleza y la sostenibilidad de la recuperación económica y el coste fiscal que tendrá la reestructuración de las cajas de ahorros, de 38.000 millones de euros.







