Wall Street abre con caídas. Las preocupaciones en Asia, como consecuencia de las tensiones geopolíticas entre Corea del Norte y Corea del Sur, junto con las incesantes dudas que rodean a las economías europeas, presionan de manera notable a la renta variable estadounidense que se muestra incapaz de abandonar la zona de mínimos. Los valores financieros y los ligados a las materias primas son los principales damnificados de la sesión. Éstos últimos reflejan el castigo que recibe los precios del petróleo que ya se sitúan en los 67,35 dólares.
En el plano corporativo, los bancos se posicionan como los principales obstáculos de la jornada ante el regreso de las tensiones al mercado interbancario. El Libor a tres meses en dólares subió hasta el 0,5%, por primera vez desde julio del año pasado. En este escenario, las acciones de Citigroup bajan un 3,3%, mientras que las de Bank of America y JP Morgan lo hacen en más de un 2%. Wells Fargo y Morgan Stanley también se rinden a las caídas al ceder un 3% y un 1,7%, respectivamente.
Fuera de este sector, los inversores no pierden de vista a Phillips-Van Heusen, propiedad de Calvin Klein, que ha presentado unas previsiones para su segundo trimestre inferiores a lo esperado por el mercado. La firma estima una ganancia de 52 centavos por acción, por debajo de los 70 centavos previstos por los analistas. Los cargos relacionados con la adquisición de Tommy Hilfiger son uno de los principales motivos de esta rebaja. El rechazo de los operadores se hace patente y sus acciones se dejan un 3,63%.







