HNA vuelve a la carga en NH: acusa a Castro de secuestrar el voto de los minoritarios

NH Hoteles
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

Los inversores chinos de HNA acusan al copresidente de NH Hotel Group y también máximo directivo de Hesperia de haberse saltado los estatutos de la junta de accionistas. La guerra abierta en NH Hotel Group escribe un nuevo capítulo. Los principales accionistas de la hotelera española, el grupo chino HNA, han denunciado públicamente a su rival, el copresidente de la sociedad José Antonio Castro, de haber secuestrado el voto de los minoritarios saltándose las normas del grupo para lograr su defenestración del consejo.
 
Los inversores chinos, en una misiva que firma el que fuera su máximo representante en la sociedad, el ex copresidente Charles Bromwell Mobus, acusan a Castro de haber hecho “un uso indebido de las delegaciones [de voto] recibidas” para la última junta de accionistas celebrada por NH Hotel, “utilizándolas únicamente en su propio interés” y saltándose la ley vigente para este tipo de asambleas.
 
Desde HNA denuncian que esto fue posible debido a que en el reparto de tareas entre Mobus y Castro, a este último le correspondía la presidencia de la junta de accionistas. En este sentido, subrayan que “·en las sociedades cotizadas es habitual que los accionistas que no acuden personalmente a las juntas generales deleguen su voto en favor del presidente de la junta para que éste les represente”. Hasta aquí todo conforme a lo ocurrido el pasado 21 de junio.
 
El problema llega al contrastar este hecho con los estatutos de la junta y normativa interna del grupo hotelero. En ellos, y siempre según la versión difundida por HNA, se especifica que Castro estaba obligado “a utilizar las delegaciones recibidas que no contengan instrucciones de voto” para apoyar “el criterio del consejo de administración”. Un criterio que, en este caso y debido al mayor peso de los chinos en el órgano rector de la compañía, era el de estos últimos.
 
En resumen, los inversores asiáticos acusan a Castro de haber orquestado una ilícita “toma de control de NH Hotel mediante la utilización abusiva de las delegaciones de voto”. Una circunstancia que dio lugar a un hecho insólito en la historia corporativa española: los principales accionistas de una cotizada se veían privados de toda representación en el consejo de administración de su participada. Una situación frente a la cual HNA no anunció medidas legales, como finalmente ha terminado empleando.
 
HNA justifica su decisión de hacer públicas sus acusaciones en el marco de su “compromiso con el buen gobierno” y ante “la ausencia de mayor explicación por parte de NH sobre el contenido de la demanda”. Esta se fundamenta en tres puntos básicos: la readmisión al consejo de los cuatro consejeros que hasta la junta ostentaba, la creación de un comité especial para supervisar posibles conflictos de interés como consecuencia de la adquisición por el grupo chino de la cadena hotelera Carlson-Rezidor y la validación del voto favorable de la junta para la continuidad del anterior consejero delegado.

El cambio de criterio del copresidente Castro

La construcción de “una falsa mayoría” por parte de Castro empleando las delegaciones de voto recibidas de parte de los accionistas minoritarios tiene para HNA una sencilla explicación: la búsqueda de una solución para sus propios problemas financieros asociados a Grupo Hesperia. Una circunstancia que, según los accionistas de referencia, ya ha hecho que sea “de sobra conocida” su “facilidad” para cambiar de opinión sobre la gestión de NH Hotel Group.

Así, los inversores asiáticos explican que mientras el pasado 5 de mayo el mismo Castro aprobó en consejo de administración la compra de Carlson-Rezidor por HNA, sin apuntar hacia conflicto de interés alguno, su criterio cambió de forma radical a raíz de que la Audiencia Provincial de Barcelona falló que varias sociedades bajo su control hicieran frente a la devolución de 31 millones de euros a Bankpyme, poniendo en serios aprietos a sus finanzas.

Mientras que estos son los motivos que aducen para el proceder de Castro, consideran que sus aliados en el voto del “fondo buitre” Oceanwood lo que buscan es “rentabilizar los más de 200 millones de euros invertidos en NH por cuenta de inversores institucionales y el fondo Limited Partners” aun aunque esto fuera “a costa del futuro” de la hotelera. Y es que consideran que las opciones más probables son que con mayoría en el consejo y sin presencia de HNA se apruebe una revisión al alza del contrato de gestión de hoteles con Hesperia “estableciendo un precio por encima de mercado” o bien mediante la venta de activos estratégicos como el Hotel Jolly Madison de Nueva York con el único objetivo de hacer caja para su posterior distribución entre unos accionistas ‘díscolos’ que verían aliviadas sus propias finanzas o engordada su partida de rentabilidad inversora.