Nueva Pescanova refuerza su cúpula directiva con un alto cargo de Calvo

Instalaciones de Pescanova
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La heredera del negocio de Pescanova ha fichado también al responsable comercial de Orange España a las puertas de que la antigua matriz celebre junta de accionistas. Nueva Pescanova da un paso más en el refuerzo de su cúpula directiva. La compañía heredera de la antigua gigante gallega de la pesca ha fichado a un alto cargo de su rival Calvo para dirigir la cadena de suministro de la compañía, cuya antigua cabecera afronta junta de accionistas en una semana y un día.
 
El fichaje en cuestión es Carlos Sánchez Plaza, hasta ahora director de Operaciones de la división Europa de Grupo Calvo. A su gestión estaban sujetas el área industrial, dos plantas en España y una en El Salvador, así como los departamentos de investigación y desarrollo (I+D), cadena de suministro, calidada, proyectos y procesos, compraventa de pescado y flota, recoge una nota redactada por Nueva Pescanova en el que especifica que cuenta con el título de Ingeniería Naval.
 
Además, se ha seleccionado a Manuel Hernández Cansino como nuevo director comercial de la multinacional pesquera. Esta incorporación procede de Orange España, donde ha desempeñado su carrera profesional en los últimos 17 años con puestos como la dirección general de la división de bajo coste y la dirección comercial de tiendas. En esta etapa se lanzó el proyecto de establecimientos en franquicia, apunta Nueva Pescanova.
 
Estos nombramientos se han producido a solo ocho días de que se produzca la junta de accionistas de la antigua Pescanova, donde los inversores tendrán que decantarse entre apoyar al actual equipo gestor o a sus compañeros que buscan la renovación casi total del consejo de administración, al que acusan de no salvaguardar los intereses de la sociedad y dedicarse solo a la batalla con los gestores nombrados por los antiguos acreedores de la cotizada para la nueva cabecera del grupo.
 
La división interna entre los accionistas históricos de la compañía llega a tal punto que entre los nuevos consejeros propuestos por el actual equipo gestor y los inversores que lidera Broadbill suman seis nombres para un organismo de control que en el mejor de los casos solo se ampliará en tres asientos. Así lo recoge la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por la compañía, que sigue sin conseguir sobreponerse a sus dificultades financieras y regresar a cotización después de tres años y medio suspendida.