La cartera de deuda en manos de personas físicas cae hasta los 3.679 millones de euros, apenas un 0,45% del total. La deuda pública española en manos de las personas físicas ascendía al cierre de abril a 3.679 millones de euros, la cifra más baja de los últimos 15 años, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Tesoro Público, que muestran que esta partida supone ya apenas un 0,45% del total de 812.146 millones de euros de la cartera registrada.
La cartera de deuda en manos de personas físicas superaba los 10.000 millones de euros en 2008 y llegó a rozar los 15.000 en 2001, pero el actual escenario de tipos bajos e incluso negativos no sólo ha ahuyentado a los pequeños ahorradores, sino que directamente les ha cerrado la puerta en algunos casos.
De hecho, el Tesoro dictó una resolución en agosto de 2014, en la que revisó el procedimiento de adjudicación de las letras para proteger al pequeño inversor y evitar que acabase perdiendo dinero en las subastas cuando la rentabilidad entrase en terreno negativo. Mediante este mecanismo, las peticiones de letras que se realicen se declaran automáticamente como no presentadas en las subastas siempre que el tipo medio sea negativo.
Históricamente, las inversiones de deuda pública de los ahorradores se centraban en letras, a plazos más cortos, por lo que la entrada de estos títulos en rendimientos negativos tras las últimas políticas puestas en marcha por el Banco Central Europeo (BCE) ha cerrado la puerta a estas inversiones.
Los inversores extranjeros (no residentes) siguen siendo los principales tenedores de deuda española, con una cifra de 429.207 millones de euros que representan un 52,85% del total. Dentro de los inversores españoles, los bancos se llevan la palma con 142.924 millones de euros, un 17,6% de la cartera total registrada.







