BBVA se desploma un 8% al reducir beneficio a la mitad por su aventura turca

Ciudad del BBVA en Madrid
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La cara amable de la incursión de BBVA en Turquía y algunos mercados emergentes de Latinoamérica llega por la parte del margen de intereses, que compensa la caída de la Eurozona. BBVA ha vuelto a dar cuenta del coste de su aventura turca en las cuentas de su primer trimestre. El efecto divisa pasa factura a un beneficio un 53,8% inferior al de hace un año y que se traduce en caídas de más del 8% en Bolsa al haberse quedado muy lejos de las previsiones de los analistas.

El beneficio de BBVA en los tres primeros meses del año ha cedido hasta los 709 millones de euros, muy lejos de los 844 millones que esperaban las previsiones más agoreras. Una vez más la depreciación de la lira turca y otras divisas emergentes en los que basa buena parte de su negocio internacional más reciente golpean con crudeza su balance y, por extensión, su valor en Bolsa. La entidad también ha explicado que la caída se atribuye a la ausencia de extraordinarios como las plusvalías por la venta de su participación en el chino CNCB el año pasado.

En la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se recoge que estas cuentas están lastradas “por un impacto muy negativo de los tipos de cambio de las principales divisas con efecto en los estados financieros del grupo frente al euro y por la ausencia de operaciones corporativas”. El beneficio después de impuestos por operaciones continuadas sufre un descalabro del 11,7%, cifra que repuntaría en un 10,4% si no se considerasen las operaciones en Turquía a través del banco filial Garanti.

La entidad presidida por Francisco González escapa sin embargo al impacto del entorno de tipos de interés en mínimos, pues el margen de intereses ha aumentado un 13,3% entre los meses de enero y marzo con respecto a igual periodo del ejercicio anterior. En comisiones, los ingresos han sido un 7,8% superiores al ascender a 1.161 millones de euros. En este sentido, su presencia en Latinoamérica, EEUU y Turquía ha jugado a favor del español.

El margen bruto ha crecido hasta los 5.788 millones de euros, lo que supone un 2,8% más que hace un año. La partida de operaciones financieras se ha reducido en un 53,9% a consecuencia de la comparativa con cifras que recogían la venta de CNCB. No obstante, a consecuencia de mayores costes operativos, el margen neto ha quedado un 8,5% por debajo del año anterior.

Ya en clave más doméstica, la integración de Catalunya Banc también tiene su reflejo negativo en las cuentas de BBVA, pues atribuye a este proceso buena parte de la responsabilidad del incremento del 14,4% que se ha registrado en gastos de explotación. Esta partida ha engordado hasta 3.174 millones de euros.

Mientras tanto, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se ha situado en el 5,6%, frente al 8,8% de marzo de 2015. Mientras tanto, la tasa de eficiencia ha alcanzado el 54,8%, frente al 49,3% de hace un año. Por lo que se refiere a capital de máxima solvencia, la ratio CET1 fully loaded se sitúa al cierre en 10,54%, lo que confirma el objetivo de la entidad financiera de alcanzar el 11% en 2017.

La tasa de morosidad ha cerrado el trimestre en el 5,3%, tres décimas por debajo del registro de hace un año, a la par que la tasa de cobertura ha ascendido al 74%. Las pérdidas pro deterioro de activos financieros han sido un 7,7% inferiores a las del arranque de 2015, mientras que las dotaciones a provisiones han sido un 17,7% menos abultadas que entonces.