Las últimas mejoras de consejo inversor, coincidentes con la ampliación de carta que recomiendan desde Nomura, han aupado a McDonald’s a nuevos máximos históricos en Wall Street. Los últimos cambios en el menú de McDonald’s han causado sensación en los cuarteles generales de Nomura. No es que los analistas del banco de inversión japonés se hayan abonado a sus hamburguesas a la hora del almuerzo, sino que consideran que estas innovaciones son el camino a seguir por la estadounidense para engordar su facturación.
El más reciente informe en el que Nomura analiza la evolución bursátil y de negocio de McDonald’s hace especial hincapié en la introducción de nuevas variedades de sus productos clásicos como palanca para multiplicar ingresos. Un consejo que llega justo a la par que el lanzamiento en EEUU de dos variedades de su sacrosanto Big Mac, cosechando ambas una notable acogida en los 500 restaurantes en los que está disponible.
Desde el banco nipón consideran que la cadena de hamburgueserías va por buen camino al haber demostrado la firme “voluntad” de estar abierta a cualquier cambio y “no tener ‘intocables’ en la carta”. En esta misma línea, los analistas de la entidad esperan que “algunas de las extensiones de línea de patatas fritas que hemos visto en el extranjero (como las loaded de Australia) tal vez se puedan probarse un día en EEUU, si hay suerte”, recoge el informe.
De momento, en el área central de Ohio y en Dallas-Fort Worth ya se están sirviendo el Gran Mac y el Mac Jr. La primera tiene un filete de ternera más de un tercio de libra que la original, dos lonchas de queso americano, lechuga, cebolla y pepinillos entre pan de sésamo más grande que lo habitual. El precio es de 4,80 dólares, unos 4,25 euros al cambio. La segunda, de tamaño más reducido que el sándwich estrella de McDonald’s, es “más fácil de comer sobre la marcha” y tiene un precio de entre 2,39 y 2,59 dólares, unos 2,30 euros.
Mientras los japoneses presionan para que los establecimientos de la cadena tengan mayor libertad a la hora de confeccionar su menú, especialmente a escala regional, el grupo ha alcanzado esta misma semana nuevos máximos históricos de cotización en los 129,80 dólares por acción. Los de Nomura acaban de revalidar, animados por la previsión de poder contar con más variedades de patatas a corto plazo, su recomendación de compra sobre la cotizada así como un precio objetivo de 138 dólares para sus títulos, lo que las otorga un potencial del 6% a sumar al 32% arriba que acumula en el último año en Wall Street frente a una revalorización de solo el 0,5% en el S&P 500.







