La oferta sigue llevando la voz cantante en un mercado que podría verse más inundado con cualquier eventual repunte de precios desde los que el descalabro sería aún mayor. El mercado de las materias primas sigue generando serias dudas entre muchos inversores, los gestores de Goldman Sachs entre ellos. Las últimas remontadas de precio de algunas commodities, especialmente petróleo y metales de construcción, han llegado de forma “prematura” según la entidad estadounidense.
Tal es la desconfianza que los analistas de Goldman Sachs muestran hacia el aparentemente renovado clima del mercado de materias primas que incluso aconsejan ponerse cortos sobre algunas de ellas. Su apuesta por una nueva e inminente caída de precios se focaliza en el petróleo, el hierro, el cobre y el aluminio, pero también en el oro, a pesar de su carácter refugio que es lo que ha recuperado parte de su brillo inversor en los últimos meses.
Desde el banco de inversión estadounidense se advierte de que el mercado sigue siendo marcadamente bajista en una tendencia “impulsada por la oferta”. En este sentido, explican que sin que se incremente la demanda “los precios más altos son mucho más difíciles de sostener” ya que a mayor precio, más fácil será el regreso de mayor oferta con el resultado de un retorno bajista si cabe más virulento que en su ritmo inicial.
El analista que firma el informe, Jeffrey Currie, vaticina que serán muchos los que queden atrapados por esta reciente espiral de rebote en algunas commodities y advierte de que lo mejor es “implementar estrategias de cobertura” para carteras a más largo plazo, mientras que para posiciones de perfil más especulativo señala que “probablemente no se aprenderá la lección de otro modo que con salidas en falso” a terreno alcista.
Por lo que se refiere al petróleo, el analista apuesta por “precios más bajos” que permitan completar el proceso de reequilibrio entre países y compañías productoras. De lo contrario, afirma, cualquier repunte resultará tan “contraproducente” como el que ya se vivió la pasada primavera y que, en su opinión, frenó el saneamiento al completo de la industria. En el hierro y en otros metales procíclicos, normalmente vinculados al devenir de la actividad industrial y de construcción, resume que lo acontecido en las últimas jornadas responde a “solo un breve periodo de calma”.







