La posibilidad de monetizar su participación en el gigante chino Alibaba ha perdido opciones ante la brusca caída que la plataforma comercial acumula desde su debut. Yahoo! ha dado su primer paso en firme para trazar el esperado plan de mejora de rentabilidad para su negocio. La tecnológica ha anunciado la creación de un comité formado por JP Morgan, Goldman Sachs y PJT Partners que por el momento ha conseguido acercar su gráfica a máximos anuales, por encima de los 30 dólares por acción.
El objetivo de este insigne grupo de gigantes financieros no es otro que explorar las distintas alternativas estratégicas que Yahoo! lleva planteándose desde el primer trimestre de 2015 para mejorar su rentabilidad. Por el camino, la compañía ha anunciado el despido de un 15% de su plantilla global, el cierre de sus oficinas en Madrid, Buenos Aires, Ciudad de México, Dubái y Milán, y la retirada de algunas de sus divisiones en ciertos mercados como es el caso de televisión, cine y coches en España.
Este mismo diciembre, The Wall Street Journal publicaba que la compañía estaba valorando seriamente la venta de su negocio en Internet. En este sentido, esta rama se trata de una de las más atractivas por el volumen de 1.000 millones de usuarios que atrae hacia sus páginas y servicios digitales cada mes. Las principales candidatas serían grupos de medios como IAC/InterActiveCorp y News Corp o gigantes de las telecomunicaciones como el operador Verizon Communications, según apuntan analistas consultados por el portal MarketWatch.
Desde hace más suena en el mercado la posibilidad de que la compañía escindiese en una sociedad aparte su participación en el gigante del comercio online Alibaba. La nueva compañía instrumental, tenedora de este paquete de acciones, saldría a cotizar en Wall Street con el objetivo de monetizar esta inversión sin perder su titularidad indirecta. No obstante, la senda bajista (-28%) que la asiática acumula desde su propio debut ha restado opciones a esta vía.
En los últimos tiempos, la cotizada había venido sufriendo la presión del fondo Starboard Value LP, que abogaba por una venta en bloque o previo troceo de sus diferentes ramas de negocio. Este hedge fund había reclamado además la dimisión de la consejera delegada Marisa Mayer, escudándose en su supuesta falta de resolución ante la pérdida de rentabilidad de una compañía que en el último año ha perdido prácticamente un tercio de su capitalización bursátil.







