La arrocera española justifica su salida del estado caribeño porque su mercado de cereales se enfoca a productos básicos en lugar de hacerlo hacia valor añadido. Ebro Foods hace las maletas en Puerto Rico. El grupo alimentario español ha vendido sus negocios en el Estado isleño apuntándose plusvalías antes de impuestos por nueve millones de euros. Su retirada coincide con uno de los momentos de mayor complicación financiera en la historia reciente de la nación boricua.
El importe global de la venta de la sociedad CC1 Grain ha ascendido a 12 millones de dólares, unos 11 millones de euros al cambio de divisas. De este modo se pone fin a la presencia del grupo tanto en Puerto Rico como en Islas Vírgenes Estadounidenses, según se ha notificado en el pertinente hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
A través de la sociedad portorriqueña, Ebro ejercía la titularidad de las marcas el Mago, Sello Rojo y Cinta Azul, dedicadas todas ellas al negocio arrocero. La cotizada española ha justificado su decisión en el hecho de que las características de estos mercados de productos básicos difieren de la estrategia emprendida por la compañía, centrada en productos de alto valor.
Las últimas operaciones corporativas del grupo se han enmarcado en esta política. Así figura la compra del negocio norteamericano de arroces a la firma RiceSelect y del grupo francés Roland Monterrat. Más recientemente, la también gala Celnat, cuya adquisición por 25,5 millones de euros se anunciaba el pasado viernes.
Tras conocerse la noticia, las acciones de Ebro han abandonado sus compases más bajos de negociación de este martes. Sin embargo, a una hora para el cierre del mercado su gráfica se quedaba todavía a un 1,75% de poder alcanzar los 18,26 euros por acción a los que cerró el lunes. Así, se perdía ya de vista por unos céntimos la cota de los 18 euros por título para la arrocera española.






