El Dow Jones se dejaba un 2,50% hasta situarse por debajo de la barrera psicológica de los 17.000 puntos. Los temores a una desaceleración económica mundial ante las noticias llegadas desde China, y el incremento de las tensiones en Oriente Medio, donde Arabia Saudí e Irán rompen relaciones diplomáticas, se han traducido en una tormenta perfecta en Wall Street.
El Dow Jones, principal indicador neoyorquino, se dejaba casi 450 puntos a media mañana o lo que es lo mismo un 2,50% hasta marcar 16.988 puntos. Para ver un castigo similar en una primera jornada del año hay que remontarse a 1932, cuando el mercado se dejó nada menos que un 8,1%. Más similar a la situación vivida hoy serían los descensos de 1922, cuando se dejó un 2,3%.
El pesimismo de los inversores se veía refrendado además por el dato del ISM manufacturero, que cayó en diciembre hasta los 48,2 puntos, por debajo de las expectativas y del dato de noviembre (48,6).
La primera jornada del año ya venía ‘torcida’ desde primerísima hora de la mañana, después de que la Bolsa china se haya visto obligada a cerrar antes de lo normal por primera vez en su historia ante unas caídas que sobrepasaban el 7% en algunos de los principales índices.
El pesimismo se contagiaba a los principales mercados europeos donde se vivía también una jornada negra. En España, a pocos minutos del cierre del mercado, el Ibex 35 se dejaba ya un 2,85% hasta quedarse por debajo de los 9.300 puntos.







