La productora de animación cotizada en el MAB ha adquirido el compromiso de saldar sus deudas pendientes de pago por 13 millones de euros antes de 20 años. Zinkia ha comenzado a abonar sus primeras deudas conforme al calendario recogido en su propuesta anticipada de convenio de acreedores. La productora responsable del personaje animado Pocoyó da así sus primeros pasos para completar el saneamiento de su balance después de haber abandonado el concurso de acreedores a principios de mes.
La productora explica sin entrar en mucho detalle que “en estos días” ha procedido a abonar los pagos vencidos sobre créditos privilegiados. En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se recoge también que se ha procedido a desembolsar el 10% de las cantidades adeudadas en créditos ordinarios a los acreedores afectados por un trato singular.
En este último capítulo figuran los acreedores comerciales y los titulares de las obligaciones de acreedores comerciales, así como los titulares de las obligaciones simples de la primera emisión protagonizada por la cotizada del Mercado Alternativo Bursátil (MAB). La documentación remitida al supervisor recoge que la compañía ha cursado este mismo lunes la orden al agente de pagos para que proceda a transferir los fondos correspondientes a favor de los afectados.
Tras este pago de las obligaciones, el nominal de cada una de ellas se quedará en 900 euros. Además, Zinkia ha adelantado que en los próximos días ampliará información sobre los próximos pasos a seguir en el marco de su propuesta anticipada de convenio aprobada ya por el juez que instruye la quiebra de la que ha logrado sobreponerse. En este documento se garantizaba el pago íntegro de los más de 13 millones de euros pendientes con acreedores en un plazo máximo de 20 años.
Con este paso se avanza en la salida del concurso de acreedores al que Zinkia se vio abocada en febrero de 2014 tras ser incapaz de colocar emisiones de deuda en el mercado tras las advertencias de la propia CNMV sobre las dificultades financieras a las que se enfrentaba la compañía. En este tiempo, la batalla entre los dos principales accionistas de la firma ha seguido abierta: de una parte, el presidente de Floridablanca y presidente y fundador José María Castillejo; de la otra, el empresario mexicano Miguel Valladares.






