Goldman Sachs y JP Morgan señalan en sendos informes que el precio de 13 euros ofrecidos por acción “es equitativo, desde un punto de vista financiero”. La cúpula directiva de Jazztel ha vuelto a mostrar su aprobación por la OPA de Orange. Por unanimidad, el consejo de administración de la cotizada española ha valorado “positivamente” la oferta de 13 euros por acción propuesta por la operadora francesa. Un precio que desde hace días prácticamente se iguala ya en Bolsa.
En los cruces más entusiastas de la sesión de este martes, cada una de las acciones de Jazztel ha llegado a pagarse a 12,975 euros. Una cota que tan solo deja un margen del 0,19% hasta el precio ofrecido por Orange, algo que sucede a consecuencia de que el mercado da por seguro el éxito de la operación después de la enésima bendición del consejo presidido por Leopoldo Fernández-Pujals y dos bancos de inversión.
El consejo de administración había solicitado a Goldman Sachs y a JP Morgan que valorasen los detalles de la puja presentada por el operador telefónico francés. En ambos casos, los analistas de los bancos estadounidenses dictaminan que “es equitativo, desde un punto de vista financiero”. Una opinión que dificultará la mejora de oferta por la que se habían decantado algunos analistas y los inversores de perfil más oportunista.
Fernández-Pujals y otros miembros del consejo ya habían anunciado su intención de acudir a la OPA y para ello habían bloqueado sus participaciones en Jazztel. En cuanto a los escenarios que se plantean tras la operación, que pasan por el mantenimiento de la compañía como cotizada o por la integración de la misma en la marca Orange y su exclusión, la línea se marca en que cualquier movimiento que se produzca sea “conforme con el interés de la sociedad y sus accionistas”.
Ante la falta de precisión de esta condición, el comité de empresa sí se ha lanzado a criticar la puerta abierta que ya se ha dejado a los despidos y reestructuración de plantilla. Si bien Orange se ha comprometido a no prescindir de más de 400 trabajadores, los sindicatos representados en la cotizada española registrada en Reino Unido consideran que este ajuste “carece de toda justificación”, tal y como se recoge en un anexo a la opinión de la directiva.






