Los especuladores que tumbaron a Bankia en Bolsa antes del rescate preparan el talonario

Bankia
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Las dos primeras multas ya han llegado a los infractores que hicieron negocio con la debacle de Bankia al margen de la ley. Pero pronto podrían estar listas otras mucho más cuantiosas. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha pasado a la acción. Acaban de llegar las dos primeras multas por tumbar la cotización de Bankia mediante técnicas ilegales de inversión especulativa en los días previos a su milmillonario rescate. De momento, las sanciones han sido asequibles pero fuentes del mercado dan por seguras a ELBOLETIN.COM facturas mucho más abultadas a la vuelta de la esquina.

Por el momento, haberse saltado las normas del mercado allá por mayo del año 2013 ha salido barato para los dos primeros especuladores a los que se pone nombre y apellidos. La firma Libertyship Capital ha recibido una multa de 6.000 euros, mientras que la inversora Sonia Anglés Minguell ha sido sancionada con 500 euros. Dos sumas irrisorias en comparación con los millones de euros que en los compases previos al rescate de Bankia cambiaron de manos bajo la forma de acciones de la entidad. A veces incluso, y como es el caso, sólo de forma virtual al no disponer los inversores de acciones reales de la heredera de Caja Madrid en su propia cartera.

La circunstancia de que estas primeras multas hayan sido de un importe tan bajo se debe a varios factores, según fuentes familiarizadas con el proceso sancionador abierto en torno a la debacle bursátil de Bankia. En primer lugar, apuntan a que estos dos primeros infractores podrían haber sido también primeros en ser descubiertos por haber sido protagonistas de transacciones más sencillas y evidentes y, por lo tanto, menos cuantiosas. Una circunstancia que, a su vez, explicaría la baja cuantía de las multas en función de los criterios aplicables por la regulación vigente.

En este sentido, la Ley del Mercado de Valores fija distintos baremos a la hora de establecer sanciones económicas por prácticas ilegales. Para algunos casos rige el importe transaccionado al margen de la ley, en otros los ingresos generados al incurrir en estas operaciones. Es así que los grandes especuladores de Bankia podrían tener que asumir multas mucho más amplias tan pronto como se resuelvan sus propios expedientes sancionadores, en los que se han implicado supervisores de mercados internacionales y plataformas de contrapartida de mercados distintos del español en función de los lugares en que estos inversores tenían su domicilio o sede social.

Las dos resoluciones anunciadas este miércoles hablan de “una infracción grave” tipificada en la Ley del Mercado de Valores “por haber realizado ventas en corto descubiertas de acciones de Bankia”. Una técnica que consiste en la venta de acciones de una compañía cotizada sin ser en verdad titular de las mismas a un determinado precio para días después comprarlas a un coste inferior para su traspaso efectivo y apuntarse como beneficio la diferencia entre ambas operaciones.

Aunque estos movimientos son posibles debido a la propia operativa del mercado que retrasa la liquidación de cualquier operación celebrada en un día concreto a tres sesiones después de su realización, están expresamente prohibidos en todos los mercados regulados de la Eurozona por alterar artificialmente el precio de las cotizadas. En el caso de Bankia, la situación fue aún más determinante antes del rescate pues se produjo la conversión de una abultada partida de deuda preferente y subordinada en acciones de una sola tacada realizándose a la par un desdoblamiento de acciones de cien nuevas por cada una antigua.

Es así que el entonces recién estrenado presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, reconoció que aunque lo ocurrido en Bolsa en la víspera del rescate era “difícil entender” apuntó sólo un día después del día de mayor castigo que la “drástica” evolución de su gráfica únicamente podía explicarse por el hecho de que hubiera habido “inversores institucionales que vendieron las posiciones cortas” provocando el hundimiento de un valor que hasta poco antes había subido con fuerza.

No fue hasta cinco meses después, en octubre de 2013 que la presidenta de la CNMV abrió la puerta a esta posibilidad. Elvira Rodríguez tan solo se atrevió a decir entonces: “Parece que hay operaciones en descubierto”. Tuvieron que pasar dos meses más hasta que se confirmó la apertura de seis expedientes sancionadores de los que ya se han resuelto dos. Además, fuentes financieras destacan que en el transcurso de la investigación podría haberse iniciado alguna otra iniciativa contra otros inversores sospechosos de haber hecho caja ilegalmente en pleno reflote forzoso de la entidad.

El supervisor bursátil explicó en los días de mayor turbulencia a través de un comunicado que en un solo día se produjo un volumen de negociación de 49,39 millones de acciones cuando por aquel entonces el capital de Bankia estaba compuesto por un total de 19,93 millones de títulos. En otras palabras, justo antes de que se multiplicasen exponencialmente las acciones del banco debido al canje de papeles de deuda y el contrasplit cambió de manos el equivalente a 2,4 veces el total de sus acciones. Un movimiento especulativo, a veces dentro de la legalidad a través del préstamo de títulos, que perjudicó sobre todo a los inversores y ahorradores de menor perfil.