La imputación de la Infanta Cristina en el ‘caso Nóos’ ha sido, lógicamente, el asunto sobre el que han versado las tertulias y en la de la SER han señalado que la hija menor del rey debería renunciar a los derechos sucesorios si finalmente se sienta en el banquillo.
Zarzalejos asegura que si la Audiencia Provincial de Palma confirma la imputación y eleva los cargos que, bien por complicidad o implicación involuntaria, debería sentarse en el banquillo. Y cree este tertuliano que “para actuar como cortafuegos, debería renunciar a sus derechos dinásticos y apartarse definitivamente de la Familia Real”.
Jseús Ceberio también comparto dicho criterio,” porque la estación procesal actual es distinta y el grado de implicación quedará más definido cuando el juez termine esta investigación y entonces debería producirse este apartamiento voluntario de la línea sucesoria” y aclara que . “desde un punto de vista socialmente exigible, es en esa fase cuando debe renunciar”.
Sobre las posibilidades de prosperar que tiene la acusación, Zarzalejos explicó que “la imputación no es un procesamiento, pero debilita la presunción de inocencia por un conjunto de indicios”. “Hay que esperar a ver cómo evoluciona”, advirtió este tertuliano.
Ceberio cree que “en cualquier caso, algunos de los correos aportados, ponen de manifiesto que ella estaba informada acerca de lo que sucedía, porque existe información procedente de su marido, Iñaki Urdangarín”. Aseguró que “no puede ser convocada como testigo porque cualquier declaración puede ser utilizada en su contra, por eso, la convocatoria como imputada es casi inevitable”.
Y reconoció que “realmente, quien está llevando el ritmo de este proceso es uno de los acusados, Diego Torres”. “Esto de que cada x tiempo suministre una dosis de correos, debería haberlo parado el juez hace tiempo. Debería conminar a que se entreguen todos e incluso recurrir al cargo de obstrucción a la justicia si no lo hace así”, opinó Ceberio.
Zarzalejos dio la razón a su compañero en que el juez tiene capacidades suficientes para ordenar un registro y una incautación inmediata de todos los documentos que puedan referirse a la causa, pero piensa que “en este auto lo fundamental es lo que ya existía: la pertenencia de la Infanta como vocal del Instituto Nóos, la utilización de su cargo para conseguir negocios y su carácter de copropietaria de Aizoon, que recibía encargos de Nóos”. “Estos datos eran previos a los correos”, precisó.
A la pregunta de ¿cuánto erosiona o perjudica esto a la institución de la monarquía y la imagen de España? Ceberio respondió que a monarquía está dañada, las instituciones políticas están sufriendo un desgaste continuo por los continuos casos de corrupción que van llegando a los tribunales. La ciudadanía tiene la sensación de que el sistema no tiene los mecanismos de control necesarios del dinero público. Sumado a la crisis económica, es un momento crítico.
Zarzalejos recalcó que esto “es muy duro para España” y recordó que el Financial Times abre con una foto de la Infanta y un título “Princesa bajo sospecha”. La monarquía está dañada, han perdido la ejemplaridad, y el propio auto demuestra que se ha perdido el control sobre el comportamiento de algunos miembros de la Familia Real.
Esto requiere de alguna terapia, hay dos debates: si el Rey debe abdicar en su hijo y si la forma del Estado debe ser la monárquica parlamentaria o debemos optar por una república. “Obviar cualquiera de ellos es entrar en la simulación en la que ya vive el titular de la corona: no se han activado los resortes de la regencia cuando el titular de la corona no están en condiciones de cumplir con sus deberes”.







