Miguel Angel Revilla organiza una quedada al superar los 100.000 seguidores en Twitter

Miguel Al¡ngel Revilla, ex presidente de Cantabria
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Miguel Ángel Revilla se comprometió a dar una sorpresa a sus tuiteros  si llegaba a los 100.000 seguidores y al parecer, y según elconfidencialdigital.com, va a cumplir su palabra: organizará una ‘quedada’ en septiembre, en Comillas.

Recuerda este medio online  que el expresidente de Cantabria es “uno de los más activos tuiteros españoles”. I”nteractúa con ellos, mantiene viva su página diariamente con hasta veinte y treinta mensajes, opina sobre los grandes asuntos de actualidad, habla sin pelos en la lengua…” por lo que ha superado la cifra de cien mil seguidores, informa este medio.

Al parecer, cuando el ex presidente de Cantabria llegó a los 20.000 seguidores prometió que si alcanzaba los 100.000 lanzaría una propuesta a todos sus simpatizantes. Y, “cuando llegó a esa meta, fueron muchos los que le recordaron su promesa y le plantearon qué iba a hacer.

Y resulta que “Revilla ha organizado una quedada con sus tuiteros, con todos los que quieran asistir” , de la que ya hay detalles concretos:  “será en septiembre, en la localidad cántabra de Comillas, donde su partido gobierna con mayoría absoluta”.

El citado medio online explica que las adhesiones al acto son abundantísimas. “Se están contratando autobuses desde distintas zonas de España para acudir a la quedada de Comillas” y añade que “en el entorno de Revilla se dice que espera que asistan unas treinta mil personas”.

Cuando anunció la cita, el ex presidente ofreció protagonizar un acto con un discurso suyo de dos horas, y la respuesta del personal fue que tenía que durar tres horas “para superar a Fidel Castro”. Y se ha comprometido a las tres horas.

Además, proporcionará la bebida para todos. Y ha conseguido que una empresa suministre un catering por sólo seis euros.Eso sí, elconfidencialdigital.com nos cuenta un secretillo: “que en realidad quien escribe los mensajes no es él, que confiesa que no tiene gran habilidad técnica, sino que son su esposa y su hija, de catorce años, quienes los meten en la herramienta, aunque, eso sí, previo dictado muy concreto.”