¿May o Corbyn? El mercado analiza las elecciones británicas en clave de Brexit

Theresa May, primera ministra del Reino Unido
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Si hace apenas unas semanas la victoria de Emmanuel Macron lograba devolver la tranquilidad a unos mercados que no han ganado para sustos en los últimos tiempos, los analistas ya tienen puesta en su punto de mira la próxima cita con las urnas que puede traer nuevos quebraderos de cabeza: las elecciones de Reino Unido que se celebrará el próximo 8 de junio y que serán claves para dilucidar si hay finalmente se produce un Brexit ‘duro’ o ‘blando’.

Prácticamente desde la misma convocatoria, todas las encuestas han dado una más que cómoda ventaja a los conservadores de la primera ministra Theresa May, pero poco a poco los laboristas de Jeremy Corbyn van recortando terreno. En las últimas, los ‘tories’ conservan una ventaja de entre cinco y diez puntos, frente a los más de 20 de la que llegaron a disfrutar.

Tal y como explica Michael J. Bell, estratega de mercado global de JP Morgan Asset Management, el mercado está asumiendo que los conservadores van a conseguir una “mayoría amplia” y posiblemente llevarán a cabo un Brexit “relativamente duro”, aunque al mismo tiempo las elecciones les facilitarán llegar a un “acuerdo de transición, prolongando su acceso al mercado único dos o tres años más después de marzo de 2019”.

En ese sentido, “si los conservadores ganan las elecciones pero no consiguen aumentar de forma significativa su mayoría, los mercados probablemente descontarán una probabilidad menor de que se consiga un acuerdo de transición y una mayor probabilidad de un ‘no acuerdo’, así como una perspectiva más incierta”, señala Bell.

En este escenario, el avance de la libra desde que se anunciaron las elecciones probablemente se revertiría. Una libra más baja favorecería a las compañías que obtienen la mayor parte de sus ventas en el extranjero, y sería positiva para el FTSE 100. Sin embargo, la renta variable de mediana y pequeña capitalización se comportaría peor, ya que el potencial de un Brexit ‘sin acuerdo’ aumentaría, avisa el experto del banco estadounidense. En la misma línea, los diferenciales de crédito corporativo de Reino Unido se ampliarían. La perspectiva para los gilts (la deuda soberana de Reino Unido) sería difícil de pronosticar, dado que últimamente han estado subiendo más por la perspectiva de los bonos soberanos globales.

¿Y si Corbyn diese la sorpresa?

Si los laboristas se alzan con la mayoría, los mercados “tendrían que digerir” el plan de Corbyn de “más impuestos corporativos, más gasto público y la nacionalización de varias compañías”, avisa Bell. Estas compañías que él quiere nacionalizar perderían valor -“es posible que mucho valor”- debido a la incertidumbre sobre el precio que el gobierno pagaría a los accionistas. Una subida de los impuestos corporativos sería claramente negativa para los beneficios después de impuestos de toda la renta variable. Las compañías que pagan el porcentaje más alto de sus impuestos en el Reino Unido están más expuestas a este riesgo, avisa este experto, mientras que la rentabilidad de los bonos soberanos probablemente se elevaría, al suponer que los planes de los laboristas llevarían a mayor deuda pública.

En cuanto al Brexit, “las posiciones laboristas no están claras”, por lo que la libra probablemente “estaría dividida” entre una probabilidad ligeramente más alta de un Brexit blando y los temores sobre un endeudamiento más elevado y un Gobierno que se percibe menos favorable a las empresas. Probablemente la libra caería, aunque podría revertirse, señala el analista de JP Morgan.

Aunque los liberaldemócratas han avisado de que no tienen intención de entrar en una coalición de gobierno con los conservadores o los laboristas, Bell no descarta del todo esta opción. Una coalición de Gobierno que involucrara a los liberaldemócratas probablemente provocaría un rally de la libra, “por lo menos inicialmente”, ante la esperanza de que exigieran un Brexit blando a cambio de su apoyo. Una libra más elevada podría lastrar a los beneficiarios internacionales y los valores domésticos se comportarían mejor, señala el experto.

“Seguimos creyendo que estas elecciones son solo una razón más, además de las muchas que ya había creado el referéndum del Brexit, para que los inversores consideren reducir el tamaño de sus posiciones activas entre la porción de Reino Unido de sus carteras”, concluye el analista de JP Morgan.