Currently set to Index
Currently set to Follow

Los tipos ‘reales’ se hunden por la inflación y alimentan el temor a una burbuja en los mercados

Wall Street

Wall Street

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La fuerte subida de la inflación ha provocado que los tipos de interés reales en las principales economías del mundo se sitúen en sus niveles más bajos desde la década de los 70, en plena crisis del petróleo. Una situación que podría prolongarse en el tiempo ante la prudencia de los bancos centrales, que se resisten a endurecer sus políticas monetarias ante el miedo de hacer descarrilar la recuperación económica.

Los tipos reales, que restan la inflación de los tipos oficiales de los bancos centrales, reflejan el coste real de los préstamos y la rentabilidad de los ahorros, recuerda Financial Times. En ese sentido, la combinación de una inflación acelerada en EEUU, la eurozona o Reino Unido con la política de los bancos centrales eleva el estímulo monetario.

Los tipos de interés reales “permanecerán en niveles históricamente bajos durante los próximos años”, avisa al diario británico Elena Duggar, directora general de la agencia calificadora Moody’s.

En EEUU, donde las tasas de interés nominales están cerca de cero, los tipos reales se sitúan en torno al -5,3%. Se encuentran en un -3% en Reino Unido y un -4,6% en Alemania, según el análisis de Financial Times. Estos tipos suponen un estímulo, señala el diario británico, dado que múltiples estudios sugieren que el tipo de interés real neutral, que no disuade ni anima a los prestatarios e inversores, ha caído en las economías desarrolladas a alrededor de cero en la actualidad, desde aproximadamente el 4% en la década de 1980.

La última vez que las tasas reales fueron tan negativas como lo son hoy fue en la década de 1970, cuando el aumento de los precios de la energía hizo subir la inflación, muestran los estudios. Las tasas de interés reales también se desplomaron a raíz de la crisis financiera de 2008.

Las tasas negativas “mantienen las condiciones de financiamiento acomodaticias y deberían respaldar el crecimiento del crédito, ya que hace que el costo de la deuda sea sostenible”, apunta Ana Boata, directora global de investigación económica de Euler Hermes Group.

Esto puede ayudar a los gobiernos a financiar las enormes deudas que asumieron durante la pandemia. Sin embargo, dado que las tasas negativas son estimulantes en términos de política monetaria, Boata advierte de que podrían hacer que los mercados financieros ya muy inflados “se vuelvan extremadamente insostenibles, lo que genera preocupaciones sobre los riesgos para la estabilidad financiera”.

Incluso si la inflación retrocede, como sostienen los bancos centrales, se espera que los tipos reales sigan siendo negativos. Utilizando las previsiones de inflación consensuadas para 2022, se espera que las tasas reales se sitúen en torno al -3,3% en EEUU, el -2,7% en Alemania y el -3,2% en el Reino Unido.

La gran excepción es China, donde los tipos reales ya son positivos a pesar de la desaceleración del crecimiento.