Esta huelga, anunciada el pasado mes de noviembre, busca que el conflicto médico abierto por la reforma del Estatuto Marco no se enfríe. Y es que, “la profesión médica ha dicho basta ante el maltrato continuado de las administraciones” y mantiene “intacta” su determinación para seguir movilizándose si no se atienden sus demandas, señalan desde Amyts.
“Además de la profunda preocupación generada por la reforma del Estatuto Marco promovida por el Ministerio de Sanidad”, los sindicatos recuerdan que las competencias sanitarias están transferidas a las comunidades autónomas, que también tienen capacidad para implementar “mejoras que garanticen unas condiciones laborales dignas y una atención sanitaria de máxima calidad”.
En la Comunidad de Madrid, las organizaciones denuncian que sus reivindicaciones “continúan sin respuesta”. Entre ellas, un nuevo modelo de carrera profesional, “abierto y permanente, que incluya formación especializada, méritos objetivos, quinto nivel y sistemas de homologación flexibles”.
También, el “respeto a la singularidad y responsabilidad del desempeño médico, con diferenciación retributiva A1/A2 y mantenimiento de requisitos de titulación y categoría”, detallan desde Amyts.
A esto se une una jubilación anticipada “aplicando coeficientes reductores por penosidad y riesgos laborales”, la subida del pago por guardias al 175% y la extensión de la autocobertura, “garantizando voluntariedad y adecuada remuneración de la jornada complementaria”, además de un “complemento transitorio” por la pérdida de la paga extra de 2010, abonado en junio y septiembre, entre otras cuestiones.







