Los ‘halcones’ empiezan a sembrar dudas sobre la nueva política monetaria del BCE

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Banco Central Europeo

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La nueva política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), claramente más acomodaticia, no ha logrado el beneplácito de todos los miembros de la institución. Y los ‘halcones’ no han tardado en salir a la palestra para hacer públicas sus posiciones y sembrar dudas sobre si la actual ‘guidance’ podrá sostenerse tanto tiempo como ha interpretado el mercado.

Todo parece indicar que al menos dos miembros del Consejo de Gobierno del BCE, el alemán Jens Weidmann y el belga Pierre Wunsch, votaron en contra de la nueva política. De ellos, ha sido el belga el primero en salir a dar la cara, si bien ha pedido desdramatizar su voto en contra. “Todos estamos de acuerdo en que queremos ser solidarios en esta fase de la recuperación, todos queremos que [la inflación] llegue al 2%, por lo que mi discrepancia no debería ser dramatizada”, ha señalado en declaraciones a la CNBC.

El banquero central ha explicado que es reacio a comprometerse con el posible horizonte temporal de cinco o seis años para que la política dovish se mantenga, dados los posibles riesgos que podrían obligar al banco central a cambiar de rumbo.

“Todos estamos de acuerdo en que lo que hemos estado haciendo en los últimos años era necesario y proporcional”, de acuerdo con Wunsch. “La cuestión es esta prueba de proporcionalidad que vamos a tener que hacer en el futuro: si podemos seguir siendo proporcionales en lo que hacemos y asumir compromisos durante un largo periodo de tiempo, como cinco o seis años en el futuro”.

“Podríamos enfrentarnos a cuestiones de dominio fiscal, cuestiones de dominio financiero, y yo simplemente, al final, no me sentía cómodo asumiendo un compromiso para cinco o seis años”, ha explicado Wunsch.

No obstante, el banquero ha sugerido que quizás podría estar “tomándose demasiado en serio el forward guidance”, apuntando que podría volver a modificarse en caso de que se produjeran ciertos cambios en las condiciones financieras.

“Si nos fijamos en lo que está ocurriendo en EEUU, podríamos tener un repunte de la inflación que podría llegar antes y con más fuerza de lo esperado, lo que al final sería bueno para nosotros porque eso es lo que queremos”, ha avisado.

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