Los centros de salud vuelven a alzar la voz ante la sobrecarga: “Hacemos medicina de guerra”

Centro de Salud Palma Norte, de Madrid.

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“La situación está desbordada”. La Atención Primaria vuelve a alzar la voz ante la sobrecarga que los centros de salud de la Comunidad de Madrid sufren día tras día. Falta de médicos o agendas de citas que superan los 50, 60 o 70 pacientes diarios son algunas de las quejas que estos profesionales de la Sanidad han hecho con motivo del ‘Tour del abandono’ organizado por el sindicato Amyts por varios centros de la región. La presión es tal que muchos admiten que se ven abocados a “sobrevivir”.

“La sobrecarga de trabajo que sufrimos los médicos de familia desde hace mucho tiempo es inabordable, la pandemia lo único que ha hecho ha sido poner encima de la mesa nuestra precariedad y las deficiencias del sistema”. Así lo ha afirmado esta mañana Raquel Collado, médico de familia en el Centro de Salud Parque Loranca de Fuenlabrada, primera parada del mencionado tour.

Según esta facultativa, la “realidad” no es la misma en todos los centros de la Comunidad. En algunos de ellos “es más amable trabajar”. No es el caso de los de la zona sur de la región. Los centros de localidades como Móstoles, Parla, Pinto o Fuenlabrada, donde los médicos tienen que hacer frente a agendas con 60 o 70 pacientes, la sobrecarga es el ‘pan nuestro de cada día’.

“¿Qué podemos hacer con esas agendas? Sobrevivir, simplemente podemos sobrevivir”, explica Collado, que asegura que tanto ella como sus compañeros “hacemos una medicina de guerra en la cual vamos apagando fuegos como podemos”. Y es que, apenas tienen tiempo que dedicar a los pacientes. Tres minutos para cada persona en los que, señala, “intento darles lo mejor, pero no se puede ofrecer la calidad que necesita, que merece”. Y esto tiene sus consecuencias. “Cuanto menos tiempo tengo para dedicar a mis pacientes más posibilidades de cometer errores”, advierte esta profesional, que destaca que al final se acaba “derivando al paciente a otro nivel asistencial”.

A día de hoy faltan 800 médicos y pediatras en Atención Primaria, “que es la puerta de entrada del sistema sanitario”, recuerda Collado. Esto supone que “más de un millón de madrileños no tiene médico asignado”, por lo que, remarca, es más trabajo para el resto de sanitarios. Ante esto, claman por más tiempo. Es decir, que “se blinden las agendas” para que no superen los 30 pacientes por turno.

“Los niños madrileños no van a tener pediatras en sus centros”

Otra de las paradas en el recorrido del bus descapotable organizado por Amyts ha sido el Centro de Salud General Fanjul, del barrio Aluche. Allí, se ha puesto el acento en el riesgo que se cierne sobre la Pediatría. Y es que, faltan 150 pediatras en la Comunidad. A ellos hay que sumar, ha detallado Dora Bejarano, pediatra del centro y delegada del sindicato, “otros 175 no cubiertos por ningún profesional”. ¿En qué se traduce esto?

Según esta profesional, un día cualquiera en la región “hay 300 pediatras menos pasando consulta de los que deberían y 175.000 niños que no tienen un pediatra fijo asignado y que tienen que ser repartidos”. Una situación de “absoluta sobrecarga” ante la que “es imposible dar una atención de calidad”. Y el futuro que se avecina, si no se hace nada, es peor todavía.

“El modelo de pediatras en el primer nivel asistencial está llamado a desaparecer en breve”, ha alertado Bejarano, ya que “si no se pone remedio, los niños madrileños no van a tener pediatras en sus centros de salud”.

La Ley de Presupuestos de la Comunidad indica, recoge Amyts, que las agendas de Pediatría deben tener un máximo de 21 pacientes. Sin embargo, esta cifra no baja de los 30 en un día normal.

“Claro que me planteo irme a otro país, porque la situación es inaguantable”

Siguiente parada: Carabanchel. En concreto, el Centro de Salud de Abrantes. Aquí el malestar y las quejas de estos profesionales se repiten. “No damos abasto, hacemos todo lo que podemos”, ha asegurado Marta Pérez, médica de Primaria, en declaraciones a los periodistas presentes. La facultativa ha puesto sobre la mesa la factura que esta situación pasa a estos profesionales. En especial, a los más jóvenes.

Ante la ausencia de medidas, de un “plan a largo plazo”, para paliar estas deficiencias, muchos de ellos hacen las maletas y se van. “Estoy recibiendo ofertas de otros países y es una pena”, ha admitido Pérez, que hasta el pasado mes de septiembre trabajaba en este centro. Allí llegó a atender 116 pacientes en un turno, además de renovar las recetas electrónicas para los pacientes crónicos. Todo, ante la falta de personal. “Deberíamos ser 16 médicos y ahora hay cinco y dos haciendo llamadas”. Incluso, ha apuntado, “hemos llegado a estar solo dos, uno por la mañana y otro por la tarde”.

Por momentos como este, ha reconocido que “claro que me planteo irme a otro país, porque la situación es inaguantable”.

Centro dividido en dos locales y uno sin ventana

El último ejemplo del abandono en el que está sumida la Primaria ha sido el Centro de Palma Norte, en el centro de Madrid, en el barrio de Malasaña. Son dos locales, a 200 metros de distancia uno del otro, y uno de ellos carece de ventanas. “No tenemos ni una sola ventana”, ha explicado Javier Torres, médico de familia del centro.

Además, hay una única entrada, por lo que no se puede hace la separación covid y no covid, y en la última década solo se ha hecho una “mini reformita”. Nada más. Eso sí, allí anteriormente estaba ubicado el cabaré de Olga Ramos.

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