Categorías: Motor

Libro echa luz sobre el pasado nazi del fabricante de Porsche

El nombre de Porsche se asocia hoy con coches deportivos y todoterrenos de lujo, pero los albores de la empresa alemana fueron muy diferentes. Su fundador, Ferdinand Porsche, desarrolló vehículos militares y tanques para los nazis del dictador Adolf Hitler, destaca un nuevo libro publicado en Alemania.

Dos años después de fundar su empresa constructora de coches, el ingeniero mecánico Ferdinand Porsche se encontraba altamente endeudado y pidió una audiencia en 1933 con el entonces canciller Adolf Hitler.

El líder nazi planeaba destinar un fuerte subsidio al grupo Daimler-Benz, pero Porsche logró convencerlo para que el dinero se utilizase en la construcción de un automóvil de carreras en el que participaba Porsche.

El antiguo jefe de desarrollo de Daimler logró salvar su empresa del colapso y sus negocios comenzaron a florecer bajo la esvástica nazi, según muestra el libro «Porsche – Vom Konstruktionsbüro zur Weltmarke» («Porsche – de constructora a marca mundial»), el primer trabajo científico de gran envergadura sobre los inicios de Porsche en el nazismo.

El equipo de autores estuvo dirigido por el renombrado historiador Wolfram Pyta, director de la Central de Investigación de los Crímenes Nazis. Pyta y sus colegas Nils Havemann y Jutta Braun examinaron material en archivos en Alemania, Francia y Austria y echaron luz sobre los fuertes lazos de Porsche con el régimen nacionalsocialista.

La compañía Porsche de Stuttgart tenía entonces otro modelo de negocio. La «Dr. Ing. h.c. F. Porsche GmbH» no construía automóviles para el mercado, sino que se ocupaba de diseñarlos y de fabricar prototipos. La empresa Zündapp de Núremberg le encargaba, por ejemplo, un eje o la Auto Union de Zwickau el coche de carrera subvencionado en 1933.

¿Fue Ferdinand Porsche un nazi? Sí y no. Porsche era desde 1937 miembro del Partido Nacionalsocialista y disfrutó de los elogios del régimen, afirman los autores. Pero por otra parte no hizo suya la ideología inhumana de los nazis y los trabajadores forzados que utilizó la empresa no fueron maltratados como en otras fábricas.

Según los historiadores, Porsche era «en esencia un tecnócrata apolítico» y «un oportunista como pocos». Porsche buscó la cercanía del régimen para recibir un espaldarazo en sus negocios.

Echó mano de cada oportunidad que le brindó el Estado para conseguir contratos lucrativos, ya sea fabricando tractores, vehículos militares o tanques. Su mayor encargo fue el desarrollo del Volkswagen, el «auto del pueblo», el precursor del famoso escarabajo que se llamó inicialmente «KdF-Wagen».

KfD significa «Kraft durch Freude» o «Fuerza a través de la alegría», el nombre de la asociación nazi que existió de 1933 a 1945 para organizar el tiempo libre de la población, especialmente de la clase trabajadora, que hasta entonces carecía de acceso a actividades de recreación.

Hitler quería motorizar a las masas mediante un coche asequible. El proyecto fue truncado por la guerra, y en lugar de ello Porsche desarrolló en base al prototipo del Volkswagen el vehículo militar «Kübelwagen», de los que fabricó más de 50.000 unidades.

El libro da detalles sobre la vida de un simpatizante que no fue un nazi activo pero que dio muestra de una frialdad casi espeluznante ante los horrores del régimen racista.

En 1943 recibió un pedido de auxilio de un ex colega judío que corría peligro de ser deportado a un campo de exterminio. Según el libro, a Porsche no le habría costado mucho y tampoco hubiera corrido riesgo a nivel personal si lo salvaba. No lo hizo. ¿Por qué? Probablemente porque «no quería mezclarse con nada que pudiera tener un ápice de político». El ex colega murió en el Holocausto.

A finales de 1945, el Gobierno de Francia quiso encargar a Porsche el desarrollo de un automóvil popular francés, pero el rival Jean-Pierre Peugeot lo acusó de ser criminal de guerra.

Porsche, de entonces 70 años, fue detenido en Baden-Baden, en la zona ocupada por Francia, responsabilizado por la deportación de trabajadores franceses a sus fábricas en Alemania y de directores de Peugeot a campos de concentración.

Tras 22 meses en prisión fue puesto en libertad y en 1948 absuelto por un tribunal francés. Tres años después moría y el Volkswagen que había desarrollado se convertía en una historia de éxito.

El equipo de historiadores trabajó durante dos años para reunir la información con datos conocidos pero también con aspectos hasta ahora poco abordados sobre la historia de la familia y la empresa Porsche, para lo cual recibió respaldo financiero del fabricante automotor. «No hubo ninguna injerencia o influencia», aseguró Pyta.

Acceda a la versión completa del contenido

Libro echa luz sobre el pasado nazi del fabricante de Porsche

Wolf von Dewitz (dpa)

Entradas recientes

La gasolina en EEUU supera los 4 dólares y se dispara un 37% por la guerra con Irán

El encarecimiento del combustible en Estados Unidos se ha acelerado en las últimas semanas en…

8 horas hace

Irán amenaza con ataques «sin restricciones» tras el ultimátum de Trump sobre Ormuz

El pulso entre EEUU e Irán entra en una fase crítica tras el intercambio de…

9 horas hace

AfD supera a CDU/CSU en una encuesta y se sitúa como primera fuerza en Alemania

La fotografía demoscópica refuerza el avance de Alternativa para Alemania en un momento de máxima…

11 horas hace

España, Italia, Portugal, Austria y Alemania impulsan un impuesto a las energéticas en la UE

El Gobierno alemán se ha sumado a una iniciativa impulsada por España, Italia, Portugal y…

12 horas hace

Trump vuelve a dar 48 horas a Irán para abrir el estrecho de Ormuz o alcanzar un acuerdo con EEUU

El ultimátum de Trump eleva la tensión internacional en un momento crítico para el comercio…

12 horas hace

Alemanes de entre 17 y 45 años deben pedir permiso al Ejército para salir del país más de tres meses

El cambio legislativo introduce un nuevo control administrativo vinculado al modelo de servicio militar voluntario…

13 horas hace