La familia Luksic busca alternativas al cobre

La familia más poderosa de Chile, los Luksic, tienen claro que el actual contexto de crisis internacional no va a ser motivo para que la inmensa fortuna familiar disminuya lo más mínimo. Las pérdidas que en su imperio minero podría generar la caída de la demanda y de los precios del cobre parece que van a ser paliados con la explotación de yacimientos de oro y con la búsqueda de financiación en el exterior.

El consorcio empresarial formado por la familia Luksic es el más importante de Chile, y controla un gran número de empresas líderes en diferentes áreas como la minería, la industria, las finanzas y los alimentos. Los Luksic controlan Quiñenco, Banco de Chile, CCU, Telsur, Madeco, Calaf y el gigante Antofagasta, entre otros.

El oro. La decisión de entrar en el negocio del oro no parece mala idea, sobre todo si tenemos en cuenta que se han descubierto importantes reservas auríferas en el proyecto en construcción Esperanza, que comenzará a operar a finales de 2010. Según las expectativas del grupo Luksic, se prevé una producción de 215.000 onzas de oro anuales durante los 10 primeros años de Esperanza.

La decisión de entrar en el negocio del oro no parece mala idea, sobre todo si tenemos en cuenta que se han descubierto importantes reservas auríferas en el proyecto en construcción Esperanza, que comenzará a operar a finales de 2010. Según las expectativas del grupo Luksic, se prevé una producción de 215.000 onzas de oro anuales durante los 10 primeros años de Esperanza.

En un contexto donde el sistema financiero se rige por la inestabilidad, el negocio del oro puede ser una buena salida para las grandes compañías. Un reciente informe de JP Morgan indica que el precio de la onza de oro podría llegar a los 950 euros en los próximos doce meses.

George Milling Stanley, director de gestión del Consejo Mundial del Oro (WGC en sus siglas en inglés), ha asegurado a Reuters que en las actuales circunstancias del mercado no le sorprende que se produzca un incremento en la inversión del oro, ya que el metal precioso se beneficia de una combinación de compras de refugio seguro, demanda como cobertura frente a la inflación y diversificación al oro para reducir la volatilidad general del portafolios de inversiones en medio de la peor crisis financiera de la historia.

En el primer trimestre la demanda global del oro aumentó un 38% hasta 1.016 toneladas con respecto al mismo período del 2008 y un 36% en valor hasta los 21.700 millones de euros. Según ha informado WGC, grupo comercial fundado por la industria minera del oro para promover el metal.

En busca de financiación. La propiedad más preciada de la familia Luksic es sin duda Antofagasta, la minera de capitales locales más grande de Chile. Su presidente ejecutivo, Marcelo Awad, tiene puestos los ojos en Japón para buscar financiación. Awad ha reconocido, en la reciente Cumbre Mundial del Cobre, que mantiene conversaciones con una serie de banco extranjeros, en su mayoría japoneses, para negociar un préstamo de más de 760 millones de euros, con el fin de desarrollar su proyecto de cobre en el yacimiento de Esperanza, en el norte de Chile.

Aunque en los últimos días los expertos del sector se han mostrado optimistas con la evolución que ha tomado el precio del cobre, la mayoría de las compañías mineras deben enfrentarse a la fuerte pérdida de beneficios de los últimos meses, y podría complicar seriamente el cumplimiento de sus obligaciones. Para Antofagasta, la llegada del crédito japonés va a ser una gran herramienta para capear los efectos de la crisis financiera.

Negociaciones en Bolivia. La familia Luksic y la estatal chilena Codelco han acercado posiciones con el Gobierno de Bolivia. Tras semanas de negociaciones por fin se ha llegado a un acuerdo para que las compañías mineras chilenas puedan usar el agua del país vecino. Este acuerdo puede ser el punto de partida para que la familia más pudiente del país pueda ampliar su negocio en tierras andinas, con el objetivo de reflotar un sector minero que en los últimos seis meses no ha parado de caer.

Las negociaciones fueron complejas, pero finalmente la familia Luksic y el estado chileno, a través de Codelco, pagarán a Bolivia por el uso del agua que obtienen del río Silala. Se ha determinado que los usuarios pagarán un precio de mercado por la mitad que le correspondería a Bolivia, país que licitará su porcentaje, aunque tanto la familia Luksic como Codelco tendrán una opción preferente en este proceso.

Los analistas ven en este acuerdo, la posibilidad de que Bolivia pulse el acelerador en la licitación de otros recursos de agua, en especial los acuíferos subterráneos ubicados cerca de la frontera. Lo que supondría para los sectores mineros contar con agua a precio de mercado cerca de sus lugares de operaciones, lo que representaría un coste menor en comparación con otras soluciones, como la desalinización.

Desde Chile ven con buenos ojos este acuerdo, ya que podría relanzar el sector minero del país después de que la actividad minera sufriera una contracción del 6,7% durante los tres primeros meses del año.

El negocio del cobre. La familia Luksic sabe como invertir y es que aunque el precio del cobre ha sufrido una fuerte caída, ellos han decidido invertir 43 millones de euros en tareas de exploración que han dado su fruto, y han descubierto en la reserva de Los Pelambres, el mayor yacimiento que opera y del que posee un 60%, que tiene un 70% más de cobre. Con este trabajo de exploración se ha conseguido elevar las reservas de 2.900 millones de toneladas de cobre a 4.900 millones, lo que representa un incremento de casi el 70%.

Aunque Antofagasta prevé elevar un 47% su producción para 2011 y conseguir una producción anual de 700.000 toneladas de cobre, lo cierto es que para este año 2009 la compañía ha anunciado que producirá 433.000 toneladas, cifra que es un 9% más baja que las 477.000 toneladas del pasado año 2008.