Las plataformas antidesahucios denuncian que sólo su vigilancia impide los desalojos de Carmena

Ley de Vivienda PAH
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La promesa de un Madrid sin desahucios fue uno de los compromisos electorales que ayudó a Manuela Carmena a llegar a la Alcaldía y quienes han puesto su granito de arena para que Ahora Madrid llegara al Gobierno municipal no quieren que esto se olvide y mucho menos permitir que los ‘lanzamientos’ se realicen de viviendas que pertenecen al propio Ayuntamiento.

El hecho de que este año la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) haya vuelto a ordenar el desalojo forzoso de familias que estaban ocupando irregularmente viviendas públicas sin darles una alternativa habitacional ha abierto una importante fisura no sólo en el propio Gobierno municipal –por el rechazo de los concejales de Ganemos– sino también entre Ahora Madrid y sus bases. Y es que los activistas antidesahucios y las entidades vecinales se han puesto en pie de guerra para mostrar su enfado y decepción con este retroceso en la política municipal de vivienda, una indignación que se plasmado en las redes sociales con el hashtag #Carmena desahucia.

Alejandra Jacinto, abogada de la PAVPS, Plataforma de Afectados por la Vivienda Pública y Social, reconoce en declaraciones a EL BOLETIN que las relaciones de las plataformas antidesahucios con el Gobierno de Manuela Carmena han sido tensas desde el principio porque consideraban que se podía llegar mucho más lejos en materia de política de la vivienda y admite que tuvieron un ‘shock’ cuando hace un año desde el ayuntamiento se iniciaron procedimientos de desahucio por usurpación de viviendas municipales que estaban ocupadas.

Las cosas se tranquilizaron cuando en agosto pasado el Consejo de Administración de la EMVS tomó la decisión de suspender cautelarmente todos los desahucios penales por usurpación. “No sorprendió gratamente que Marta Higueras tomará la decisión de suspender los desahucios amparándose en el dictamen de la ONU que condenó a España por violar el derecho a la vivienda.

Sin embargo, saltaron las alarmas cuando sin previo aviso hace un mes la EMVS volvió a comunicar el desahucio a tres familias que ocupaban viviendas públicas sin darles una alternativa habitacional. Finalmente, y gracias a la presión de los activistas antidesahucios dichos desalojos forzosos no se han realizado o bien se han hecho dando un techo alternativo a las familias, aunque la EMVS sí ha desalojado a una familia de Moratalaz, (una pareja, en paro, con tres hijos menores y otro bebé en camino) que ha perdido la vivienda que ocupaba desde hace unos seis meses y se ha quedado en la calle debido a que las plataformas no conocían la situación y no han ejercido la correspondiente presión.

“Como movimiento estamos muy confusos y enfadados porque vemos que tenemos que actuar de guardianes si queremos paralizar ‘in extremis’ los desalojos lo que nos obliga a seguir alerta”, asegura Alejandra Jacinto quien considera una “vergüenza” que se ejecuten los desahucios si no hay “un circo político”. Recalca que de hecho los activistas “nos hemos convertido en los guardianes, en los vigilantes de la política de vivienda de Manuela Carmena, por lo que vamos a volver a pedir una reunión con la presidenta de la EMVS y primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras, para pedirle explicaciones sobre este retroceso en el derecho a una vivienda digna.”

Asimismo, anuncia que durante este fin de semana se celebrará un encuentro regional de todas las plataformas antidesahucios de Madrid en el que valorarán la estrategia a seguir.