Las olas de calor obligan a Francia a recortar aún más su producción de energía nuclear

EDF

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EDF está reduciendo la producción de sus centrales nucleares en el Ródano y Garona y probablemente se verá obligada a aumentar los recortes, en medio de las olas de calor que han elevado las temperaturas de los ríos, restringiendo la capacidad para refrigerar las plantas.

El mayor productor de energía atómica de Europa es un exportador neto de energía durante la mayor parte del año, pero ahora la está importando, algo que pone de relieve la crisis energética en la segunda economía más grande de la UE.

La eléctrica -de propiedad mayoritariamente pública, aunque será nacionalizada por completo- mantendrá un nivel mínimo de producción para mantener la red estable, pero ampliará los recortes de producción de varias centrales en los dos ríos mientras dure la ola de calor. A mediados de julio comenzó a imponer restricciones de producción en las plantas en Tricastin, St Alban y Bugey en el Ródano, y en Blayais en la desembocadura del Garona, en medio de temperaturas sofocantes.

Tras la ola de calor de 2003, la autoridad francesa de seguridad nuclear (ASN) fijó unos límites de temperatura y caudal de los ríos a partir de los cuales las centrales deben reducir su producción, para garantizar que el agua utilizada para refrigerar las plantas no perjudique a la fauna cuando se devuelva a los ríos.

Se espera que las temperaturas en el sur de Francia alcancen los 40º C en los próximos dos días.

Desde el año 2000, las pérdidas de producción debidas a las altas temperaturas y al bajo caudal de los ríos han representado una media del 0,3% de la producción anual. Sin embargo, la mitad de los 56 reactores nucleares de EDF están fuera de servicio debido al mantenimiento programado y a los trabajos de reparación de la corrosión que se retrasaron por la pandemia, justo cuando Europa se enfrenta a una crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania.

Como resultado de los trabajos de mantenimiento, EDF estima que su producción de energía este año sea la más baja en más de tres décadas. La compañía emitió su cuarto profit warning del año el jueves pasado, cuando informó de unas pérdidas en el primer semestre de 5.300 millones de euros. El gobierno francés, que posee el 84% de la compañía eléctrica, la mayor de Europa, está en proceso de compra del 16% restante del capital para tomar el control total del negocio.