Las empresas, ante el reto de motivar a sus trabajadores a través de incentivos

Tarjeta de crédito

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El sueldo cada mes en la cuenta corriente no es el único modo que tienen las empresas para incentivar a sus trabajadores. Cheques de comida, ayudas de guardería, seguros médicos, cursos bonificados o incluso cestas de Navidad han sido tradicionalmente las opciones más utilizadas para motivar y premiar a los empleados, pero la reciente revolución digital ha traído también otras fórmulas más novedosas, como las tarjetas prepago virtuales.

Las tarjetas prepago son aquellas en las que una persona puede efectuar una carga de dinero y realizar operaciones hasta consumir el importe colocado, sin necesidad de tener abierta una cuenta en una entidad bancaria. Desde hace años ya eran muy comunes en multitud de empresas, utilizadas para gastos que iban desde la gasolina a la comida en establecimientos de restauración.

Sin embargo, la revolución tecnológica en la que se ha vuelto inmerso el mundo en los últimos tiempos han provocado la llegada de una nueva evolución: las tarjetas prepago virtuales, que funcionan de forma similar a una tarjeta regalo pero pueden usarse en cualquier establecimiento online, cada vez más utilizados desde el inicio de la pandemia. Las tarjetas de prepago virtuales son una opción adecuada para las empresas que quieran premiar a sus trabajadores de una manera diferente. Permiten además controlar los gastos y se adaptan un nuevo perfil de trabajador más joven.

Las empresas más tradicionales pueden decantarse por otros métodos de incentivos asimismo bien valorados por los trabajadores, como los cheques de comidas. Esta opción también ha entrado en el mundo digital en los últimos tiempos, pero la pandemia de covid-19 y el impulso al teletrabajo ha hecho que pierda parte de su atractivo.

Algo similar ocurre con los denominados cheques transporte, aquellos en los que la empresa bonifica la adquisición de títulos de transporte público con el fin de abonar los trayectos entre residencia y lugar de trabajo. Otro beneficio social habitual son los cheques de guardería, aunque como es lógico en este caso es exclusivo para aquellos empleados que tengan niños pequeños.

Otras opciones para las empresas son los seguros sanitarios. En un momento como el actual marcado todavía por la pandemia, los trabajadores pueden beneficiarse de ventajas como evitar listas de espera o compatibilizar mejor su vida personal y laboral.

Por último, los cursos de formación bonificados a los empleados pueden suponer un impulso a la cualificación de los mismos, así como un aumento de la productividad y un modo de atraer talento.

Ya elija la empresa uno u otro sistema, o una combinación de varios de ellos, los beneficios sociales y los pagos en especie son cada vez mejor valorados por los trabajadores lo que pone de relieve la importancia de que las empresas cuenten con un plan de incentivos para motivar a sus empleados.

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