Durante la última década, el Gobierno estadounidense ha endurecido progresivamente las sanciones contra Caracas, mientras el Ejecutivo venezolano sostiene que el verdadero objetivo de Washington es acceder a sus reservas de petróleo y minerales estratégicos.
Venezuela concentra algunos de los mayores recursos naturales del planeta, tanto energéticos como mineros. Sin embargo, la caída de la producción, las sanciones financieras y el deterioro institucional han limitado su capacidad para explotarlos y convertirlos en ingresos públicos estables.
La crisis bilateral se produce tras años de sanciones, acusaciones políticas y un deterioro económico sostenido en Venezuela
Las acusaciones de EEUU contra el Gobierno venezolano
La administración estadounidense mantiene tres líneas principales de acusación contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro. La primera se refiere a presuntos vínculos con organizaciones terroristas y redes criminales internacionales. La segunda apunta al tráfico de drogas hacia EEUU, con operaciones navales de vigilancia sobre embarcaciones venezolanas. La tercera cuestiona la legitimidad de las elecciones presidenciales de 2024, que Washington considera fraudulentas.
Estas acusaciones han sido rechazadas de forma reiterada por Caracas, que sostiene que la presión estadounidense responde a intereses económicos sobre sus recursos estratégicos.
El petróleo y la Faja del Orinoco, en el centro del conflicto
Uno de los principales focos de fricción es la Faja Petrolífera del Orinoco, considerada una de las mayores reservas de crudo pesado y extrapesado del mundo. En esta región han operado históricamente grandes compañías internacionales como ExxonMobil, Chevron, Total y ConocoPhillips.
En 2007, el Gobierno de Hugo Chávez ordenó que la empresa estatal PDVSA asumiera al menos el 60% de participación en todos los proyectos petroleros del Orinoco. Las compañías extranjeras debían aceptar las nuevas condiciones o abandonar el país. ExxonMobil rechazó el acuerdo y calificó la medida como una confiscación, paralizando sus operaciones.
La nacionalización del sector petrolero en 2007 marcó el inicio de una larga disputa con las multinacionales energéticas
Desde entonces, las sanciones energéticas y financieras se intensificaron hasta convertirse en un embargo a gran escala que incluye a PDVSA, afectando directamente a la producción y exportación de crudo.
Recursos energéticos y minerales de Venezuela
Venezuela dispone de una de las mayores concentraciones de recursos naturales del mundo, tanto energéticos como mineros, aunque su aprovechamiento se ha visto limitado por la crisis económica.
| Recurso | Posición mundial | Volumen estimado |
|---|---|---|
| Reservas de petróleo | 1ª | Mayor del mundo |
| Reservas de gas natural | 6ª | Miles de millones de m³ |
| Oro | 1ª en América Latina | Más de 8.000 toneladas |
| Hierro | 12ª | Reservas significativas |
| Bauxita | 15ª | Producción limitada |
El país combina enormes reservas con una capacidad productiva muy reducida por el embargo y la falta de inversión
La Faja Minera del Orinoco y el auge del oro ilegal
Tras el desplome del sector petrolero en 2014 y la escasez de alimentos y medicinas, el Gobierno venezolano impulsó la Faja Minera del Orinoco mediante un decreto firmado en 2016. Esta zona, de unos 112.000 kilómetros cuadrados, equivalente al 12% del territorio nacional, fue declarada estratégica para la extracción de oro, diamantes, coltán y otros minerales.
El Ejecutivo anunció la existencia de más de 8.000 toneladas de oro, pero organizaciones internacionales alertan de que gran parte de la producción se destina al contrabando.
Según Transparencia Venezuela, solo 14% del valor de los minerales extraídos en 2024, correspondiente a ingresos oficiales en euros, llegó al Banco Central de Venezuela, mientras el resto fue absorbido por redes ilegales y empresas privadas.
Tierras raras y competencia geopolítica
Venezuela también cuenta con elementos de tierras raras, minerales clave para sectores como la defensa, la electrónica, los vehículos eléctricos y las energías renovables. En 2023, el Gobierno declaró estratégicos recursos como casiterita, níquel, rodio, titanio y otros minerales críticos.
El mercado mundial de tierras raras está dominado por China, que concentra cerca del 70% de la extracción global y el 87% de la capacidad de procesamiento, según datos de 2023. Esta dependencia ha convertido estos minerales en un elemento central de la competencia económica entre las grandes potencias.
Las tierras raras se han convertido en un factor clave de presión económica y geopolítica a escala global
Intereses estratégicos en disputa
Estados Unidos ha mostrado en los últimos años un interés creciente por asegurar el suministro de minerales críticos, en un contexto de tensiones comerciales con China. En este marco, Venezuela aparece como un país con recursos estratégicos clave, pero con un acceso limitado por las sanciones y la inestabilidad política.
La combinación de petróleo, oro y tierras raras sitúa al país en el centro de una disputa geopolítica que trasciende el conflicto bilateral y se inserta en la competencia global por materias primas esenciales para la economía del siglo XXI.






