La sentencia del ‘amo’ de la gran banca europea: las entidades suspenden en sostenibilidad

Banderas de la Union Europea

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Los bancos de la Unión Europea han hecho poco para adaptarse a los nuevos riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés). Así lo sentencia BlackRock en un informe encargado por la Comisión Europea no exento de polémica, dado el papel clave como inversor de la firma estadounidense en la gran banca europea.

Los bancos europeos están demostrando ser lentos a la hora de actuar en materia de sostenibilidad y solo tienen una comprensión limitada de su exposición a los riesgos ESG, señala BlackRock en un informe recogido por Reuters. Este informe, de 273 páginas, se ha realizado por encargo de la Comisión Europea con el objetivo de utilizarse para ayudar a integrar la sostenibilidad en las reglas prudenciales bancarias.

“A pesar de los mayores esfuerzos de los bancos y supervisores, este estudio encuentra que el ritmo de implementación para lograr una integración ESG efectiva dentro de la gestión de riesgos, la supervisión prudencial y las estrategias comerciales y las políticas de inversión debe acelerarse”, señalan los autores.

Entre los hallazgos, el informe apunta que las entidades no tienen una definición común de los riesgos de ESG, y solo unos pocos tienen una estrategia de riesgo implementada.

“Los factores ESG están ampliamente, aunque a veces de manera superficial, integrados en las políticas crediticias, los procesos de solicitud de crédito y la diligencia debida, en particular para sectores seleccionados de alto riesgo”, valoran los autores. “Sin embargo, la cobertura a menudo es limitada y, por ejemplo, la actividad de inversión fuera de balance asociada con los mercados de capital de asesoría o de deuda a menudo no está dentro del alcance”.

La integración de los criterios ESG en los modelos de riesgo y las pruebas de resistencia “se encuentran en una etapa temprana”, y la mayoría de los bancos aún tienen que integrarlo en sus marcos internos. Entre las conclusiones, el informe sugiere que entidades y supervisores trabajen para desarrollar una definición granular de los riesgos ESG.

Polémica por el informe

El encargo del informe a BlackRock ha resultado polémico dado el papel de la firma estadounidense como inversor significativo en muchos de los grandes bancos del Viejo Continente, entre ellos los principales nombres españoles.

La ejecutiva del bloque fue reprendida por la Defensora del Pueblo europea Emily O’Reilly en noviembre por no considerar adecuadamente los conflictos de intereses en la adjudicación del contrato a la unidad de Asesoría de Mercados Financieros de BlackRock. La irlandesa reconoció que Bruselas no había fallado en la aplicación de su proceso de contratación, pero censuró que sus reglas sobre conflictos de intereses eran demasiado vagas y deberían cambiarse en el futuro.

BlackRock es el principal inversor de la banca europea, con participaciones significativas en entidades como Deutsche Bank (5,23%), Société Générale (8,20%), BNP Paribas (6%) o Intesa Sanpaolo (5,0%). Si se pone el foco en las entidades españolas, la firma estadounidense está presente en el capital de Banco Santander (5,42%), BBVA (5,91%), Banco Sabadell (2,43%) y CaixaBank (3,63%), donde aumentó recientemente su participación.

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