En un comunicado conjunto, las organizaciones advierten de que la resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada hace una década para proteger hospitales, ambulancias y personal sanitario, no ha tenido efectos reales sobre el terreno.
El documento subraya que la violencia contra infraestructuras sanitarias continúa sin cesar, evidenciando un deterioro de las normas internacionales.
Las organizaciones humanitarias denuncian que la violencia contra hospitales y personal sanitario continúa pese a los compromisos internacionales
Las entidades alertan de que la situación actual refleja un colapso de las reglas diseñadas para limitar los daños de la guerra.
La sanidad, indicador del colapso humanitario
El comunicado advierte de que cuando la atención médica deja de ser segura, se convierte en el indicador más claro de la ruptura del derecho internacional humanitario.
Las organizaciones señalan que los ataques a hospitales no solo representan una crisis humanitaria, sino también una crisis de valores globales, al poner en riesgo servicios esenciales para la población civil.
Las entidades advierten de que la inseguridad en la atención médica refleja el deterioro de las normas internacionales en conflictos armados
Exigencia de medidas concretas a los Estados
OMS, CICR y MSF instan a los países a adoptar medidas concretas para reforzar los sistemas sanitarios y garantizar la investigación de los ataques contra instalaciones médicas.
El texto recuerda que el derecho internacional humanitario obliga a los Estados a respetar y hacer respetar la protección de la sanidad en todas las circunstancias, lo que implica actuar no solo de forma directa, sino también mediante influencia sobre otros actores en conflicto.
Además, las organizaciones consideran necesario reformar la legislación vigente y asignar recursos financieros y técnicos para mejorar la protección sanitaria en contextos bélicos.
Las organizaciones reclaman reformas legales y más recursos para garantizar la protección de la sanidad en conflictos
Llamamiento urgente al liderazgo político
El comunicado concluye con un llamamiento directo a los líderes mundiales para que demuestren el liderazgo político necesario que permita frenar la violencia contra la atención médica.
Las organizaciones insisten en que la sanidad no debe ser considerada un objetivo militar bajo ninguna circunstancia.
La resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada hace diez años para proteger la sanidad en conflictos armados, sigue sin traducirse en una reducción efectiva de los ataques, según denuncian las organizaciones firmantes.






