Tras la firma, la CNAG pasa a asumir un papel central en la futura gobernanza de Gaza, en coordinación con la Junta Ejecutiva de Paz para Gaza, anunciada por el presidente de EEUU, Donald Trump.
La comisión nace con el objetivo declarado de sentar las bases de una transición política y económica que permita abordar la reconstrucción material y social del territorio, devastado tras el conflicto. La iniciativa cuenta con respaldo internacional, pero también ha generado rechazo explícito por parte del Gobierno israelí.
Reconstrucción de servicios básicos y seguridad
El documento rector firmado por Shaath recoge el compromiso de restablecer los servicios esenciales “que constituyen la base de la dignidad humana”, entre ellos electricidad, agua, atención sanitaria y educación, además de establecer un marco de seguridad en el enclave.
La CNAG plantea una hoja de ruta centrada en servicios básicos, seguridad y derechos civiles como pilares de la transición
“La reconstrucción no es solo de infraestructuras, sino también del espíritu de Gaza”, señala el texto, que define el periodo de transición como la base para una prosperidad palestina duradera.
Objetivos económicos y empleo
Entre las prioridades de la CNAG figura la creación de una economía productiva capaz de reducir el desempleo y generar oportunidades para la población local. Por el momento, la comisión no ha detallado los mecanismos concretos para lograr este objetivo.
Este planteamiento contrasta con declaraciones previas de Donald Trump, quien meses atrás sugirió convertir la Franja en un resort vacacional, una idea que incluía el desplazamiento de la población palestina y que fue ampliamente rechazada por actores regionales.
La comisión defiende una economía productiva local frente a propuestas externas sin desarrollo concreto
La Junta Ejecutiva de Paz impulsada por EEUU
Trump anunció el viernes la composición de la Junta Ejecutiva de Paz para Gaza, que trabajará junto a la CNAG en la reconstrucción del enclave. Entre sus miembros figuran el ex primer ministro británico Tony Blair, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff, Jared Kushner, Robert Gabriel, así como los empresarios Marc Rowan y Ajay Banga.
También se ha cursado invitación a otros líderes internacionales, incluido el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, crítico con la actuación israelí en Gaza.
La Junta Ejecutiva reúne a figuras políticas y empresariales clave bajo liderazgo estadounidense
Rechazo explícito de Israel
El Gobierno de Israel ha reaccionado negativamente a la creación de la Junta Ejecutiva. La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu ha asegurado que la iniciativa “no fue coordinada con Israel y es contraria a su política”, dejando en el aire el grado de cooperación futura.
El rechazo israelí añade incertidumbre al proceso de reconstrucción y a la viabilidad política de la nueva arquitectura de gobernanza planteada para la Franja.







