De acuerdo a la última edición del ‘Índice de Percepción de la Corrupción’ (IPC) de Transparencia Internacional, que mide la corrupción en el sector público, la gran mayoría de los estados tiene “dificultades significativas para contener la corrupción y garantizar la integridad institucional”. En concreto, más de dos tercios —122 de 182 países del estudio— obtuvieron una puntuación inferior a 50.

Por octavo año consecutivo, Dinamarca tiene la puntuación más alta del índice (89), seguida de cerca por Finlandia (88) y Singapur (84). En el otro lado, los países con las puntuaciones más bajas tienen, en su inmensa mayoría, “sociedades civiles gravemente reprimidas y altos niveles de inestabilidad” como Sudán del Sur (9), Somalia (9) y Venezuela (10).
España, en la misma posición que Chipre y Fiji
Respecto a España, baja un punto en el mencionado índice con respecto al año anterior (2024), siendo su puntuación de 55 puntos sobre 100. Esta calificación sitúa a España en la posición 49 de los 182 del ranking global del IPC.
Ocupa así la misma posición que Chipre y Fiji, una posición por encima de Italia (puntuación 53/100), dos puestos por encima de Polonia (puntuación 53/100), y dos puestos por debajo de Portugal (puntuación 56/100, que este año también desciende 1 punto).
España desciende así tres posiciones en el ranking mundial con respecto a 2024.
Desde 2012, medio millar de países han experimentado un descenso significativo en su puntuación en el índice. Entre los que más han bajado, se encuentran Turquía (31), Hungría (40) y Nicaragua (14).
Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025






