La inflación se come 320.000 millones de los ahorros de los europeos… y los españoles son los más afectados

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Ahorro

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La fuerte subida de la inflación no solo se deja notar en los bolsillos de las familias a la hora de llenar la nevera, sino que también erosiona los ahorros que han ido acumulando en los últimos años, debido al diferencial con los escasísimos tipos de interés que ofrecen los bancos. De hecho, de acuerdo con un informe de BofA Global Research, el IPC está costando en el total de la eurozona unos 320.000 millones al año a los hogares, y los españoles son los más penalizados.

Los tipos reales de los depósitos en todo el mundo son “profundamente negativos”, señalan los expertos de Bank of America, “ya que los tipos de depósito nominales han seguido bajando, pero las tasas de inflación general han aumentado”.

“En el caso de Europa, obsérvese que los tipos de ahorro reales de los consumidores españoles son de un asombroso -5,4%, el más bajo registrado”, añaden los analistas del banco de inversión estadounidense. “Y las tasas de ahorro real de los consumidores alemanes son también de casi un -5%”.

“Dado que los depósitos (a corto plazo) de los hogares de la zona euro se acercan a los 8 billones de euros, un ‘impuesto’ de tipo real negativo está costando a los hogares unos 320.000 millones de euros al año”, advierten los analistas de BofA Global Research. “Los tipos de interés reales de los depósitos de los hogares se han vuelto profundamente negativos, lo que representa un impuesto encubierto sobre la riqueza de los votantes”.

De acuerdo con los datos del Banco de España, las familias españolas contaban hasta octubre (últimas cifras disponibles) con 942.686 millones de euros en depósitos. De ellos, 859.574 millones se corresponden a depósitos a la vista –es decir, cuentas corrientes-, a los que se suman 83.112 millones en depósitos a plazo.

Las familias siguen confiando en estos productos a pesar de las casi nulas rentabilidades que ofrecen, del 0,02% en las cuentas a la vista y del 0,05% en los depósitos a plazo.

Estas cifras contratan con una inflación que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), se situaba en octubre en el 5,4%, y en noviembre se había acelerado ya a un 5,5%. Teniendo en cuenta estas cifras, y a brocha gorda, el agujero para las familias españolas al comparar el coste de la vida con la rentabilidad de los depósitos superaría los 50.000 millones de euros.