En concreto, en el mes de abril el coste de la energía se disparó un 17,9% anual, frente al 12,5% de marzo, mientras que el precio de los alimentos se encareció un 3,2% respecto del mismo mes del año anterior, medio punto porcentual más que en marzo, recoge Europa Press.
De este modo, la tasa de inflación subyacente, que descuenta el impacto de la volatilidad de la energía y de los alimentos, subió en abril al 2,8% anual, dos décimas por encima del dato de marzo.
No obstante, en la comparación intermensual, en el mes de abril la inflación se moderó al 0,6%, frente al 0,9% de marzo, con un encarecimiento mensual del 3,8% de la energía, tras la subida del 10,9% en el mes anterior, mientras que el precio de los alimentos subió un 0,5%, después de mantenerse estable en marzo.






