La subida en el Índice de Precios de Consumo (IPC) se explica principalmente, según Estadística, por el encarecimiento de los carburantes, cuyo precio ha aumentado con fuerza desde la escalada bélica en Oriente Medio.
También ha influido, “aunque en menor medida”, el descenso de la factura de la luz menor que el del año pasado, y el aumento de los precios del gasóleo para calefacción, que bajaron en marzo de 2025.

Según señalan desde el Ministerio de Economía, “el comportamiento de la electricidad ha contribuido a amortiguar la inflación en marzo”. “La apuesta de España por las renovables -que hoy fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019- está actuando como escudo frente al shock energético por la guerra en Irán”.
El departamento de Carlos Cuerpo asegura que el plan de respuesta del Gobierno, aprobado este jueves en el Congreso, “está diseñado para que este shock externo no se traslade de forma permanente ni a la inflación, ni al poder adquisitivo de los hogares”.
“De hecho, esta última semana, los carburantes bajan por la aplicación de las medidas fiscales, aunque siguen experimentando presiones por las cotizaciones internacionales, especialmente en el caso del diésel, debido a los mayores precios del petróleo (se mantiene cerca de los 100 dólares), los fletes y los márgenes de refino”, apuntan desde el ministerio.









