La gran banca de Wall Street saca un botín de 2.500 millones de la reforma fiscal de Trump

Wall Street
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La reforma fiscal impulsada por el presidente de EEUU, Donald Trump, ya empieza a dar réditos a la gran banca de Wall Street: una cifra de 2.500 millones de dólares sólo contando a los cinco grandes del sector –JP Morgan, Bank of America, Citi, Wells Fargo y Goldman Sachs-, que compensa en parte el impacto que sufrieron en el cuarto trimestre del año anterior.

En concreto, las ganancias combinadas de estos cinco gigantes bancarios aumentaron en más de 2.500 millones de dólares en el trimestre debido a las menores tipos del impuesto de sociedades promulgados por la Administración Trump en diciembre del año pasado, según un cálculo realizado por The Wall Street Journal.

Esta cifra supone una porción pequeña del total de las ganancias, pero sí explica en buena parte el incremento de las mismas. Sin el ahorro por la rebaja fiscal, las ganancias de Wells Fargo habrían disminuido con respecto al año anterior en lugar de aumentar, y gran parte del crecimiento interanual en Citigroup y Bank of America habría desaparecido. Asimismo, las ganancias de JP Morgan habrían sido del 28% en vez de del 35%; para Goldman Sachs, el crecimiento se habría reducido en casi una cuarta parte.

Otro gran actor del mercado, Morgan Stanley, anunciaba ayer mismo un incremento de un 40% en las ganancias hasta alcanzar un récord de 2.575 millones de dólares. La tasa impositiva efectiva del banco fue del 20,9%, frente al 29% de marzo de 2016.

No obstante, el incremento de los beneficios en el primer trimestre por la rebaja fiscal no es toda la historia. En el trimestre anterior la reforma impulsada por el presidente Trump se tradujo en un impacto negativo que sólo se ha visto parcialmente compensado en este trimestre.

El Gobierno aprobó en diciembre un recorte del impuesto de sociedades del 35% al 21%, pero las nuevas normas fiscales obligaron a las entidades a reseñar cargos extraordinarios sobre las ganancias mantenidas en el extranjero. Asimismo, debieron cambiar el tratamiento de los activos por impuestos diferidos, que habían sido utilizados para reducir la factura al fisco, usando las pérdidas de ejercicios pasados para compensar las ganancias futuras.