La fusión de Bankia y BMN eleva las pérdidas del rescate bancario en otros 1.100 millones

BMN

Bankia ha anunciado que su consejo de administración ha decidido suscribir un acuerdo para absorber BMN. La operación se articulará mediante la entrega de 205,6 millones de acciones de nueva emisión de Bankia a los accionistas de BMN. Eso supone otorgar un valor a la entidad surgida de la fusión de Caja Murcia, Sa Nostra y Caja Granada de 825 millones de euros (0,41 veces su valor en libros).

Con la valoración de BMN, el Estado recibe por su participación –posee un 65% del capital, igual que en Bankia- 536 millones de euros. La entidad donde fue consejero y presidente de la comisión de auditoria Luis Guindos, actual ministro de Economía, recibió 1.645 millones en ayudas públicas, por lo que solo se recuperarán algo menos de un tercio del dinero inyectado. Las pérdidas para el contribuyente con esta operación ascienden, al menos por el momento, a 1.109 millones.

El FROB valoraba su participación en BMN en 1.453,35 millones de euros al cierre de 2015 (últimos resultados publicados), por lo que se anotará una pérdida contable de 917 millones de euros. No obstante, podría ser compensado parcialmente con el aumento de la valoración de Bankia.

Este banco ha reaccionado a la operación con una fuerte apreciación en Bolsa. Sus acciones suben un 4,5%, hasta los 4,21 euros, una revalorización que eleva el valor de la participación del FROB en el banco en 220 millones frente al cierre de ayer. En total, las acciones de Bankia propiedad del Estado valen 7.988 millones de euros cuando pasan dos horas del arranque bursátil de la jornada. Solo cuando el Estado venda Bankia se podrá hacer un balance definitivo de las ayudas públicas recuperadas.

La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ha asegurado que la operación es positiva en términos de creación de valor para sus accionistas. Espera un crecimiento del beneficio por acción del 16%, mientras que el retorno esperado de la inversión (ROIC) será del 12% en el tercer año. La rentabilidad de Bankia, medida como el retorno sobre fondos propios (ROE), crecerá unos 120 puntos básicos.

Con la integración de BMN, Bankia rentabiliza el capital generado de forma orgánica en los últimos años, que ha llevado su ratio de solvencia CET1 fully loaded hasta el 13,37% en marzo de 2017. Bankia espera tener una ratio del 12% a finales de 2017, muy por encima de los mínimos regulatorios, para cuando se prevé que se produzca el cierre efectivo de la operación.

La fusión permitirá alcanzar unas sinergias de 155 millones de euros a partir del tercer año, equivalentes al 40% de la actual base de costes de BMN, si bien se espera conseguir ya en el segundo año la práctica totalidad de ellas, 149 millones de euros.

Respecto a la calidad del balance, los saneamientos adicionales por 700 millones de euros en la cartera de créditos y adjudicados de BMN permiten que las coberturas de Bankia se mantengan tras la operación en sus estándares actuales. La entidad resultante tendrá un peso del sector promotor sobre el total de préstamos de apenas el 1,5%, la cifra más baja de todos los bancos cotizados. Y el volumen de adjudicados netos de provisiones será el segundo más bajo, de apenas el 1,4% de los activos.

La operación se articulará mediante la entrega a los actuales accionistas de BMN de 205,6 millones de acciones de Bankia de nueva emisión, de forma que Bankia pasará a tener un capital total de 3.085 millones de acciones.

El FROB tendrá un 66,56%

Con la actual composición de los accionariados de las dos entidades, el reparto accionarial del banco resultante dejaría al FROB con un 66,56% del capital aproximadamente; los actuales accionistas privados de Bankia contarían con el 31,11%, y los accionistas privados de BMN, el 2,33%. Tanto BMN como Bankia están controladas a día de hoy en aproximadamente un 65% por el FROB, tras haber sido rescatadas en 2012. El montante de las ayudas públicas recibidas por Bankia ascendió a 22.424 millones de euros –de los que se han devuelto por ahora 1.836 millones-, mientras que el rescate de BMN supuso una factura para los contribuyentes de 1.645 millones.

Goirigolzarri ha destacado que, “tras haber culminado con éxito el proceso de reestructuración de la entidad, ahora Bankia está preparada para iniciar una nueva fase de crecimiento, en la que la integración de BMN es tremendamente positiva porque nos permite completar la franquicia en unos territorios muy dinámicos en los que teníamos una presencia muy limitada”.

Goirigolzarri considera que “la operación es muy buena para todos los accionistas de Bankia por lo que supone de creación de valor. Y es muy positiva para los contribuyentes porque la unión de ambas entidades incrementa la capacidad de devolver las ayudas recibidas”.

Por su parte, el presidente de BMN, Carlos Egea, ha afirmado que “la fusión es una buena operación para nuestros accionistas, empleados y clientes, por cuanto BMN se integra en el cuarto grupo financiero del país, que es, además, el más solvente, eficiente y rentable”. Este es el mejor modo para “continuar siendo útiles a las familias y las empresas de los territorios en los que estamos implantados para seguir contribuyendo a su desarrollo socioeconómico”, ha afirmado.