La comunidad científica declara la guerra a Vox por su discurso racista basado en “mentiras”

Rocío Monasterio junto a Iván Espinosa de los Monteros, Ortega Smith y Santiago Abascal
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La comunidad científica ha decidido plantarse contra Vox. Más de 2.000 académicos e investigadores han firmado un manifiesto en contra de las “mentiras” de la formación que lidera Santiago Abascal: “Nos unimos para hacer constar que muchas de las afirmaciones y consignas no se fundamentan en estudios”.

A través de un duro escrito, estos dos millares de expertos advierten de la “estrategia” de la ultraderecha de implantar una “agenda de ideología de nacionalismo extremo basado en la intolerancia, el racismo y la xenofobia” a través de “datos supuestamente objetivos y contratados”. Algo que consideran falso.

En este sentido, el mundo de la ciencia recuerda que lo que busca Vox es dar “pie a interpretaciones y extrapolaciones falsas y exageradas que en nada se asemejan a los problemas y realidades que nos rodean”. Paso que dan únicamente con el fin de “establecer supuestas relaciones de causa-efecto entre inmigración ilegal y delincuencia urbana”, por ejemplo.

Los 2.000 investigadores (y subiendo) reprochan que los de Abascal mentando a estudios sin contrastar hayan “construido propuestas que implican la criminalización y expulsión de los inmigrantes, el desmantelamiento de las políticas de igualdad, la negación de la violencia de género, la limitación del autogobierno y del Estado de las Autonomías o la ilegalización de ideas y partidos políticos”.

Pese a reconocer que “periodistas, analistas y científicos sociales han demostrado que el uso que Vox hace de datos e informaciones es, en el mejor de los casos, erróneo”, la comunidad científica llama a no bajar la guardia. Como recomendación, invitan a los medios a contrastar los estudios citados directamente con los propios autores.

“Otros partidos y quienes intervienen en la esfera pública son en ocasiones poco cautelosos con la presentación o interpretación de datos y resultados de la investigación social. El caso de Vox merece una referencia aparte porque es una estrategia calculada, sistemática y recurrente que parece imparable en estos momentos”, se puede leer en el manifiesto.

Por ello, ante los “ejercicios de descontextualización intencionada, manipulación y falseamiento” de la ultraderecha, los investigadores exigen al partido que ponga fin a su estrategia: “No solo atenta, desprestigia y tergiversa el trabajo de miles de investigadores sociales, sino que deteriora las bases de nuestra convivencia mediante el recurso insistente a la mentira y la distorsión de los datos existentes”.