La Comisión recabará la opinión de todos los países antes de aplicar nuevas medidas, en 2023, de control del déficit y de la deuda

El comisario de Economía, Paolo Gentiloni

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La cuadratura del círculo. La Comisión quiere que se mantenga fuerte la inversión para impulsar el crecimiento económico, pero al mismo tiempo reducir la enorme deuda pública que se ha acumulado durante la pandemia y rebajar los déficits públicos.

El vicepresidente Valdis Dombrovskis y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, explicaron ayer en Estrasburgo la estrategia europea sin dar muchas pistas de cómo lograr esos objetivos. En todo caso confirmaron que la exigencia de control sobre la deuda y el déficit establecida en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento no será aplicable de nuevo hasta 2023. Y hoy mismo han anunciado una consulta pública que estará abierta hasta el 31 de diciembre para recabar opiniones sobre la futura gobernanza económica de la Unión. antes lanzarán s miembros para adoptar “medidas por consenso y con el acuerdo de todos ellos”.

Los comisarios creen que Europa ha respondido bien a la crisis derivada de la pandemia pero que ahora son necesarias nuevas medidas para proteger el crecimiento económico y “garantizar que se está en buenas condiciones para afrontar retos similares en el futuro” según Dombrovskis. Para eso es necesario negociar un marco en el que estén de acuerdo los 27 y que marque las pautas para el futuro.   

En primavera y en vista a la evolución económica se propondrán las primeras recomendaciones, pero no se exigirá a los países que cumplan con las pautas que marque Bruselas hasta 2023. Y eso siempre que antes se hayan puesto de acuerdo. La idea clave es reducir el endeudamiento “que ya era alto antes de la pandemia” según Gentiloni y que ahora roza “el cien por cien del PIB de la UE” por lo que habrá que tomar medidas, pero sin que afecten a “la inversión pública necesaria para mantener el crecimiento”.

“No estamos hablando de vuelta a la austeridad, sino que control de las cuentas públicas para que estén saneadas” recalcó el vicepresidente Dombrovskis, quien añadió que “las políticas económicas anticíclicas han funcionado bien pero que sean operativas de nuevo es necesario reducir deuda y déficit en las cuentas públicas en las épocas de bonanza”. Y eso pedirán, sin duda, a partir de 2023. ¿Cómo antes de la pandemia? Probablemente no, a tenor de las opiniones de los dos comisarios, aunque no quisieron ir mucho más allá.

Insistieron en que el Plan de Recuperación y Resiliencia ayudará en las inversiones públicas de los estados respetando siempre la apuesta por el Pacto Verde y la digitalización que pide Bruselas. Y aclararon que ese plan es extraordinario y temporal “que no está previsto convertirlo en definitivo”.