La banca sigue siendo un mundo de hombres: solo el 17% de sus altos cargos son mujeres

Ana Botín, presidenta de Banco Santander

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. Autor: Banco Santander

El sector financiero solo cuenta con un 16,7% de mujeres en los cargos más altos, frente al 35,6% de media del resto de sectores, pese a que estas representan más del 54% de las plantillas, según los datos recabados por Asufin a partir de la información del Banco de España, la Encuesta de Población Activa (EPA) y las propias entidades.

En el resto de sectores de actividad, la representación media de mujeres en los altos cargos asciende al 35,6%, muy por encima de lo que ocurre en el sector financiero, coincidiendo el porcentaje de empleadas (54,1%). La diferencia es menor en los mandos intermedios, donde las mujeres representan el 44,8% de esta categoría en el sector financiero y el 45,8% en el resto de sectores.

La asociación de usuarios financieros ha lamentado que, «a pesar de los evidentes pasos adelante dados en materia de igualdad», el sector financiero mantiene un porcentaje de mujeres que ocupan la cúspide de las compañías «muy por debajo» de la media del resto de sectores.

La presidenta de Asufin, Patricia Suárez, ha asegurado que los datos muestran que en el sector financiero existe «un techo de cristal infranqueable para la mujer», con hasta 70 puntos porcentuales de diferencia de hombres que ocupan la alta dirección frente a las mujeres, pese a la presencia de algunas altas directivas como Ana Botín (Santander), María Dolores Dancausa (Bankinter) o la próxima presidenta de la AEB, Alejandra Kindelán.

«Una situación especialmente llamativa porque en el resto de sectores observamos más igualdad, mientras que en banca, los que ocupan las cúpulas son, sobre todo, hombres. También aquí el mundo financiero necesita un cambio de cultura y que la igualdad llegue a todos los niveles del organigrama, si no lo hacen, mujeres como Ana Botín o Dolores Dancausa serán un mero reclamo en igualdad», ha avisado.

Asufin sostiene que «multitud de estudios» han acreditado que la composición diversa de equipos, con mujeres ocupando también los puestos de toma de decisiones, trae consigo beneficios.

«La inclusión de perfiles más diversos y multidisciplinares también se trasladan a una composición más plural con una visión más amplia de los cambios a los que se enfrentan las empresas. La diversidad de puntos de vista se traslada a una mejora la calidad de las decisiones a las que se enfrentan las compañías, especialmente cuando se trata de problemas complejos», ha destacado.