La banca ‘regatea’ al BCE con la nueva norma europea de provisiones

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Los bancos de Italia y Grecia, entre los que mayores problemas de morosidad arrastran dentro de la eurozona, aceleran las ventas de créditos fallidos. Lo que en principio podría considerarse una buena noticia comienza sin embargo a despertar ciertas sospechas de que las entidades se estén aprovechando de la nueva normativa contable de un modo que no estaba previsto.

La aceleración de las ventas de las carteras de fallidos es una buena noticia para los reguladores europeos, que han intensificado la presión sobre los bancos para que limpien sus balances con el objeto de que puedan restaurar el flujo de crédito y estén mejor preparados para futuras crisis.

Sin embargo, el tamaño de las provisiones en algunos bancos -particularmente en Italia y Grecia- ha sorprendido a los funcionarios del Banco Central Europeo (BCE), que temen que sean pérdidas de ‘carga frontal’ para beneficiarse del tratamiento capital favorable, según publica Financial Times, que cita fuentes del sector.

La nueva norma contable, la NIIF 9 o IFSR 9 por sus siglas en inglés, exige a los hacer provisiones en sus balances para las pérdidas esperadas en el futuro, en lugar de para las pérdidas que ya han tenido. Pero para evitar que los bancos reciban un golpe directo en sus ratios de capital por este cambio, se ha permitido un período de transposición gradual de cinco años para asumir por completo este impacto.

Esto incluye también a las pérdidas esperadas en las ventas planificadas de créditos fallidos. Los bancos italianos han tomado provisiones por más de 10.700 millones de euros en esta partida, mientras que las entidades griegas y chipriotas han tomado otros 3.500 millones de euros, de acuerdo con un estudio de Autonomous Research que recoge el diario británico.

El analista de Autonoumous Manus Costello señala en su informe que una sorpresa “inesperada” en la adopción por primera vez de la NIIF 9 ha sido “proporcionar a algunos bancos con alta morosidad una oportunidad de ‘tener una tarta y comérsela’ [expresión que podría ser equivalente al español ‘estar en misa y repicando’] para mejorar su cobertura de dudosos sin debilitar sus ratios de CET 1 ‘phase in’”.

Muchos bancos del sur de Europa habrían aprovechado la introducción de las nuevas reglas contables para diferir el impacto sobre el capital de las provisiones adicionales que necesitan para asumir las deudas incobrables que planean vender. El último, Intesa Sanpaolo, el mayor banco italiano, que la semana pasada llegó a un acuerdo para vender 10.800 millones en créditos fallidos a Intrum. También existen signos de que los bancos griegos están empezando a vender algunos de sus préstamos tóxicos. Eurobank vendió 1.500 millones de euros de créditos de consumo no garantizados a Intrum el año pasado, mientras que el National Bank of Greece, El Pireo y Alpha Bank planean vender un total de más de 11.000 millones en préstamos fallidos este año.