El organismo destaca que aplicar medidas ya disponibles permitiría generar hasta 200.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año. Esta reducción tendría un impacto directo en la seguridad energética global.
El informe de la AIE, recogido en el Rastreador global de metano 2026, se publica en un contexto de crisis energética internacional marcada por tensiones en Oriente Medio y riesgos sobre el suministro de gas natural licuado.
Producción récord y emisiones sin descenso
La producción récord de petróleo, gas y carbón en 2025 fue responsable del 35% de las emisiones de metano de origen humano, lo que equivale a 124 millones de toneladas de metano emitidas en 2025 a nivel global sin señales de descenso.
La AIE confirma que el metano del sector fósil sigue sin reducirse pese a los compromisos internacionales
| Concepto | Cifra | Contexto |
|---|---|---|
| Emisiones de metano (sector fósil) | 124 millones de toneladas | Año 2025 |
| Peso sobre emisiones humanas | 35% | Total global |
| Emisiones evitables | 85 millones de toneladas | Con tecnología existente |
| Reducción sin coste neto | 35 millones de toneladas | Gas recuperado |
El informe señala que el 70% de las emisiones del sector de combustibles fósiles, es decir, 85 millones de toneladas de metano, podrían evitarse mediante tecnologías ya disponibles. Además, 35 millones de toneladas de metano podrían eliminarse sin coste neto gracias al valor comercial del gas recuperado.
Potencial para reforzar la seguridad energética
La AIE subraya que la reducción del metano no solo tiene impacto climático, sino que puede contribuir a reforzar la seguridad energética en el actual contexto de crisis.
A corto plazo, la aplicación de medidas permitiría liberar 15.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año.
Reducir las emisiones permitiría duplicar el suministro afectado por disrupciones energéticas
| Medida | Volumen recuperable anual | Explicación |
|---|---|---|
| Mejora en petróleo y gas | 100.000 millones m³ | Reducción de fugas |
| Eliminación de quema de gas | 100.000 millones m³ | Fin del “flaring” |
| Total potencial | 200.000 millones m³ | Suministro adicional |
A largo plazo, la mejora en las operaciones de petróleo y gas podría aportar 100.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año, a los que se sumarían otros 100.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año procedentes de eliminar la quema no esencial de gas. En conjunto, el volumen total de 200.000 millones de metros cúbicos de gas natural al año duplicaría el suministro afectado por disrupciones en el estrecho de Ormuz.
Tecnología disponible y regulación en marcha
La AIE destaca que muchas soluciones para reducir emisiones son conocidas y rentables, especialmente en las fases de exploración y producción, responsables de cerca del 80% de las emisiones en petróleo y gas.
En este ámbito, la Unión Europea y países como Canadá han aprobado normativas más estrictas, mientras que otros como Brasil, Ghana y Kazajistán avanzan en esa dirección. Además, la vigilancia por satélite permite detectar grandes fugas de metano y mejorar la respuesta de gobiernos y operadores.
Brecha entre objetivos y aplicación
Pese a los compromisos internacionales, la AIE advierte de una brecha relevante entre objetivos y aplicación real.
Las políticas actuales permitirían reducir solo un 20% de las emisiones del sector de petróleo y gas en 2030, por debajo del objetivo global del 30%.
Diez países concentran la mayor parte de las emisiones de metano del sector fósil
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Reducción prevista | 20% |
| Objetivo global | 30% |
| Países concentradores | 10 |
| Principales emisores | China, EEUU, Rusia |
El informe indica que el 70% de las emisiones de metano vinculadas a combustibles fósiles se concentran en diez países, con China, EEUU y Rusia a la cabeza.
Evolución global y presión creciente
La intensidad de emisiones, es decir, la cantidad de metano liberada por unidad de energía producida, ha disminuido un 10% desde 2019, aunque este avance ha sido compensado por el aumento de la producción energética.
Países como Noruega presentan los niveles más bajos, mientras que Turkmenistán y Venezuela registran los más elevados.
A nivel global, se emiten 580 millones de toneladas de metano al año, de las cuales el 60% corresponde a actividades humanas, especialmente la agricultura y el sector energético. Este dato refleja que reducir el metano permitiría aumentar el suministro energético global sin necesidad de nuevas explotaciones.






