Koldo ha indicado que Ábalos “tenía algunos problemas” en su esfera personal y que Jéssica “presionó de que había que darle solución” a esos problemas. “Si no, la opinión pública tendría conocimiento de ciertas cosas. No ilegales, sino personales», ha remachado.
El exasesor, recoge Europa Press, ha puntualizado que la “amenaza con revelar ciertas cosas” no se refiere a “cosas variables”, porque “solo había un punto, que era la vida privada”.
Del mismo modo, ha asegurado que conoció a Jéssica “a través de Aldama”, desdiciéndose de lo declarado en la fase de instrucción: “Puede ser que en mi forma de respetar la vida de los demás no corresponda a lo que yo dije la primera vez que estuve en la sala cuando comenté que a Jéssica la conocía anteriormente”.
Pago del piso
Otro de los extremos que se ha tratado en el interrogatorio de Luzón ha sido el piso en el centro de Madrid en el que vivió y que lo pagaba Alberto Escolano, socio de Aldama. Preguntado por sus gestiones, Koldo ha indicado que le ayudó a buscar el piso en alquiler, aunque sin “ninguna orden de nadie”.
“Hablando con Jéssica y con Ábalos me indicaron que querían un piso de alquiler y que estaban mirando. Dije ‘bueno, a ver si puedo ayudaros’”, ha señalado Koldo.
El exasesor ha declarado que la situación de Jéssica era “un poco complicada” porque “vivía en un piso compartido” mientras “ya tenía una relación personal” con el exministro, según la citada agencia.
A preguntas del fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, Koldo ha manifestado que era conocedor de que Escolano –a quien le presentó Aldama– pagaba el alquiler del apartamento.






