Un creciente número de países ha reaccionado con dureza ante la decisión de las autoridades israelíes de bloquear el acceso del patriarca latino de Jerusalén al Santo Sepulcro en una de las celebraciones más relevantes del calendario cristiano.
La prohibición de la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén genera una crisis diplomática con múltiples países implicados
Reacciones europeas: condena política y protesta formal
Italia ha sido uno de los primeros países en responder. La primera ministra, Giorgia Meloni, calificó la decisión como una “ofensa” a la libertad religiosa, mientras que el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, confirmó la presentación de una protesta formal ante Israel.
Francia también se ha sumado a las críticas. El presidente Emmanuel Macron expresó su respaldo a los cristianos de Tierra Santa y denunció el aumento de las violaciones del estatus de los lugares santos, exigiendo garantías para la libertad de culto.
Desde España, el presidente Pedro Sánchez responsabilizó directamente al Gobierno de Benjamin Netanyahu y calificó la medida como un “ataque injustificado”. Además, reclamó respeto al derecho internacional y a la diversidad religiosa.
España, Francia e Italia lideran la respuesta europea contra la decisión israelí
EEUU y aliados expresan preocupación
Incluso desde EEUU, tradicional aliado de Israel, han llegado críticas. El embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, consideró lo ocurrido un “lamentable abuso de poder”, cuestionando que se impidiera una ceremonia de carácter reducido.
Otros países europeos como Portugal y Polonia también han condenado la decisión, señalando que supone una falta de respeto a la tradición cristiana y reclamando garantías para el ejercicio de la religión.
| País | Posición oficial | Mensaje clave |
|---|---|---|
| Italia | Protesta formal | Ofensa a la libertad religiosa |
| Francia | Condena política | Violación del estatus de lugares santos |
| España | Crítica directa | Ataque injustificado y sin explicación |
| EEUU | Preocupación | Abuso de poder |
| Portugal | Reprobación | Garantizar libertad de culto |
| Polonia | Condena | Falta de respeto cultural |
Oriente Próximo denuncia violación del statu quo
Jordania ha rechazado la medida en los “términos más enérgicos”, calificándola de violación del derecho internacional y del statu quo histórico en Jerusalén. Además, ha denunciado restricciones continuadas en la mezquita de Al Aqsa.
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina ha calificado el veto como un “crimen” que afecta tanto a cristianos como a musulmanes y advierte de un precedente peligroso contra la libertad de culto.
Jordania y Palestina alertan de un cambio en el equilibrio religioso de Jerusalén
Brasil y comunidad internacional elevan la presión
Brasil ha considerado el episodio de “extrema gravedad” y ha vinculado las restricciones recientes en Jerusalén con una vulneración del statu quo histórico, recordando además el dictamen de la Corte Internacional de Justicia que considera ilícita la ocupación de territorios palestinos.
Las críticas coinciden en señalar un patrón de restricciones a fieles cristianos y musulmanes en un contexto de creciente tensión regional.
Israel justifica la medida por motivos de seguridad
El Gobierno israelí ha defendido la decisión alegando motivos de seguridad, en un contexto marcado por el temor a posibles ataques iraníes. Sin embargo, esta explicación ha sido cuestionada incluso por aliados, al tratarse de una ceremonia con menos de 50 asistentes, dentro de los límites permitidos.
Jerusalén sigue siendo uno de los principales focos de tensión internacional, con un estatus aún sin resolver desde 1967, cuando Israel tomó el control de la Ciudad Vieja durante la Guerra de los Seis Días, mientras los palestinos reclaman Jerusalén Este como capital de su futuro Estado.
Israel justifica la decisión por seguridad, pero la explicación no convence a la comunidad internacional
La polémica refuerza la presión internacional sobre Israel en un momento especialmente delicado, con crecientes cuestionamientos sobre el respeto a la libertad religiosa en una ciudad clave para tres religiones y para el equilibrio geopolítico global.







