La OCDE pide a los bancos centrales liquidez para evitar un desastre económico

Un informe publicado hoy en París por la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE) urge a los bancos centrales a tomar las medidas necesarias para mejorar la liquidez de sus mercados y animar así el consumo y la confianza de los inversores, ahora estancados. De otro modo, advierten los expertos de la organización internacional, podría llegar una recesión global a las grandes economías del mundo, para las que han recortado de forma drástica su previsión de crecimiento.

Desde la OCDE han recortado su previsión de crecimiento para los países miembros del G-7 hasta un 0,2% para el último trimestre de este año. Una situación que podría empeorar, dice el informe, si desde gobiernos y bancos centrales no se toman todas las medidas posibles para impulsar el débil crecimiento económico de los últimos meses, ya maltrecho por las últimas turbulencias del mercado.

El declive económico es una amenaza real para la OCDE que llama a los bancos centrales a mantener sus tipos de interés e incluso a rebajarlos siempre que sea posible “a menos que aparezcan signos de recuperación”, algo que por ahora no está en las previsiones del organismo internacional.

Los expertos de la organización, conscientes de los bajos tipos que existen en algunas de las economías más pujantes del mundo, invitan a sus reguladores a tomar un partido más activo en los mercados. Donde no haya opción de bajar los tipos de interés, “se deberían adoptar otras medidas que podrían incluir intervenciones en los mercados de valores, incluso aceptando menores retornos”, dice el informe.

Esta advertencia está hecha a la medida de EEUU, de donde vienen gran parte de los miedos a una gran recesión en ambas orillas del océano Atlántico. Como un toque de atención, la previsión de crecimiento de la OCDE se ha recortado desde el 3% del pasado mes de mayo hasta menos de un 1%, según los datos publicados hoy en la capital francesa.

Mientras en el seno de la Reserva Federal estadounidense se debate sobre una posible tercera ronda de flexibilidad económica; en el Viejo Continente, el Banco Central Europeo ha decidido hoy mismo mantener al 1,5% sus tipos de interés. El regulador europeo tiene margen de maniobra, habrá que ver si en sus próximas reuniones hace caso de la advertencia de la OCDE u opta por mantener tipos en la cota actual.

Por el momento, la decisión de hoy ha sido unánime. Sin embargo, el presidente del banco de Fráncfort, Jean-Claude Trichet, ha señalado una vez más que los tipos siguen siendo bajos y que vigila de cerca la inflación, aunque los riesgos de que ésta se dispare están “ampliamente equilibrados”.

La preocupación del banco de Fráncfort se centra ahora en el crecimiento económico del conjunto de la Eurozona. En este sentido, el regulador bancario europeo ha recortado de forma drástica su estimación de crecimiento para los países de la moneda única. Desde el 1,9% que esperaba en junio para finales de este año, su pronóstico ha caído hasta el 1,6%. No obstante, lo peor está por venir, según sus cálculos. La Eurozona crecerá un 1,3% en el año 2012 frente al 1,7% que el gabinete de Trichet había pronosticado hace apenas tres meses.

Jean-Claude Trichet ha elogiado las políticas de austeridad emprendidas por Italia. El banquero ha alabado el compromiso del país con las propuestas que había anunciado. Sin embargo, ha negado que desde el regulador europeo se haya dictado ningún camino. “Hemos analizado la situación y la importancia de restaurar la solvencia”. Una apuesta que coincide con la de la OCDE, aunque parece ser que, por el momento, mediante herramientas distintas.