El primer ministro italiano, Mario Monti, se reunirá este mediodía en París con el presidente de Francia, François Hollande, en el marco de una pequeña gira europea que le llevará también a Madrid y a Helsinki así como, telefónicamente, a Berlín para tratar sobre la situación de la zona del euro.
El periplo diplomático de Monti sucede después de que los mercados financieros hayan relajado la presión contra España e Italia tras las declaraciones realizadas el pasado jueves por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), el también italiano Mario Draghi, en las que aseguró que esa entidad hará todo lo necesario para salvar el euro.
Aquel signo, que ha liberado una ola de optimismo en las Bolsa europeas, fue reforzado después por Hollande y por la canciller alemana, Angela Merkel, quienes dijeron conjuntamente que están «decididos a hacer todo» lo necesario para «proteger la zona del euro».
El último en sumarse al esfuerzo verbal para garantizar la continuidad de la moneda única fue el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, quien el pasado domingo señaló que los diecisiete países de la región actuarán «junto con el BCE, sin tocar su independencia» para aplicar los acuerdos del Consejo Europeo de hace un mes.
La visita de Monti a París coincide con la sesión del Senado italiano en la que se espera que se apruebe su último plan de recortes de gasto, valorado en unos 26.000 millones de euros y un día después de salvar con éxito una subasta de deuda al colocar 5.477 millones de euros, casi el máximo ofrecido, en bonos a 5 y 10 años a un tipo de interés menor que en la última ocasión.







