La aerolínea irlandesa de bajo coste, Ryanair, registraba esta mañana fuertes caídas (-2,26%) en Bolsa tras anunciar que sus beneficios netos en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, valorados en 99 millones de euros, suponen un 29% menos que en el mismo período de 2011.
En la nota, la aerolínea líder en Europa del sector de vuelos económicos atribuye la caída de sus beneficios al encarecimiento del 27% del precio de combustible entre esos dos periodos.
La subida de la factura del combustible también provocó un aumento del 10% en los costes operativos «por unidad», lo que, en su conjunto, rebajó las ganancias hasta los 99 millones de euros, «tal y como había anticipado» la compañía en sus previsiones.
Por contra, la aerolínea transportó durante el primer trimestre un 6% más de pasajeros, hasta los 22,5 millones, mientras que los ingresos totales crecieron un 11 %, hasta los 1.284 millones de euros.







