En los últimos días varios funcionarios de Bruselas han hecho declaraciones ‘reservadas’ a unas cuantas agencias especializadas para dejar claro que, ni siquiera cuando sea posible que Europa inyecte dinero directamente a los bancos, el Estado español quedará libre de aportar la garantía a cualquier préstamo que reciba el sistema financiero del país.
Algunas de estos funcionarios han sido extraordinariamente claros y explicado que, contra la interpretación que corre por algunos medios de que en algún momento el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) podría llegar a ser el propietario de Bankia, esa posibilidad no se contempla en ningún caso.
De modo que, con independencia de que se apruebe el inicio de una Unión Bancaria que contemple la posibilidad de las recapitalizaciones directas, el avalista siempre será el mismo, el Estado español. No obstante, en el caso español, no existirá ese problema. Entre otros motivos, porque en el mejor de los casos, la Unión Bancaria no estará lista hasta el año 2014.
Bruselas ha reaccionado de este modo a la intensa presión realizada por la diplomacia alemana que no se mostraba de acuerdo con el ‘relato’ que mostraba a una Angela Merkel perdedora en la pasada Cumbre Europea de Jefes de Estado. Según el nuevo enfoque que ahora aportan los funcionarios de la UE, no fue así y todo sigue tal y como estaba.







