E.ON anunció hoy que eliminará entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo en todo el mundo hasta 2015 con el objetivo de reducir sus costes tras registrar pérdidas de 1.576 millones de euros en el segundo trimestre, frente al beneficio neto de 1.633 millones del mismo periodo de 2010. El grupo energético alemán ha achacado los números rojos a la nueva política energética de Angela Merkel y a la «extremadamente complicada» situación económica.
Además, E.ON ha recortado el importe del dividendo previsto para este ejercicio, hasta 1 euro, frente a los 1,30 euros previstos. La mayor energética alemana advirtió de que las dificultades observadas hasta junio persistirán en los próximos años, lo que continuará lastrando sus resultados, por lo que pretende «reducir significativamente sus costes» hasta unos 9.500 millones anuales en 2015, frente a los 11.000 millones actuales.
En este sentido, la multinacional germana, que a finales de junio contaba con 79.158 empleados en todo el mundo, indicó que planea reducir a medio plazo entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo (entre el 11% y el 14% de su actual plantilla), principalmente en labores administrativas, aunque señaló que en las próximas semanas ofrecerá más detalles al respecto.







