El sector bancario europeo se muestra dispuesto a aceptar la idea que empezó a circular ayer de que se les imponga un impuesto extraordinario con el que las entidades financieras, y otras relacionadas como las gestoras de fondos y las aseguradoras contribuyeran a facilitar el rescate del país heleno.
Siempre que previamente el fondo de rescate hubiera realizado una operación de recompra de parte de la deuda griega que tienen en cartera.
La aplicación de este impuesto quedaría, sin embargo, a la discrección de los gobiernos nacionales, lo que facilitaría una negociación entre estos y cada patronal bancaria concreta que tuviera en cuenta las circunstancias en las que se encuentra cada sector en concreto.







