Los liberales alemanes, el partido que gobierna Alemania en coalición con los democristianos de Angela Merkel, ha pedido a la canciller del país que autorice una moción que, de ser aprobada el próximo 17 de marzo en el Parlamento alemán, registraría oficialmente la negativa del motor económico de la zona del euro a permitir que el Fondo de Rescate (EFSF, por sus siglas en inglés) conceda ayudas a los países más débiles para recomprar sus propios bonos.
Según ha informado el semanario Der Spiegel, ni la propia Merkel ni su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, estarían en contra de esta medida, aunque de forma contraría opinarían la mayoría de los parlamentarios.
Algunos de los mayores tenedores de bonos periféricos son, según datos del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), las entidades financieras alemanas, británicas y francesas.
El clima político en Alemania es complicado para la CDU de Merkel. Tras perder las elecciones de Hamburgo a manos de los socialdemócratas hace dos semanas, aún se enfrentan a varias elecciones regionales más en el país durante 2011. La popularidad de la canciller se encuentra bajo mínimos, y los liberales quieren distanciarse de ella mediante propuestas que vayan en contra de cualquier tipo de colaboración con la región que exija sacrificio propio.
Los analistas políticos aseguran que el rescate de Grecia, financiado en buena parte por Alemania, ocurrido en mayo de 2010 ya generó que Merkel perdiese, pocos días después del anuncio, el poder en las elecciones regionales de Renania del Norte-Westfalia; la región más industrializada de Alemania.
El rotativo The Wall Street Journal ha informado de que a finales de 2010 Portugal contaba con 2.000 millones de euros en efectivo, según un miembro de la administración lusa. El próximo 15 de abril Lisboa debe afrontar el vencimiento -pago- de una emisión cuyo coste se eleva hasta los 4.000 millones de euros.







